Fracasa el intento de formar un Gobierno euroescéptico en Italia

Giuseppe Conte, en una imagen de archivo./EFE
Giuseppe Conte, en una imagen de archivo. / EFE

Inédito choque institucional entre los partidos y el presidente de la República por el veto de éste a que un 'antieuro' se convierta en ministro de Economía

DARÍO MENORCorresponsal. Roma

Italia vuelve a su estado político natural, la inestabilidad, pero con un peligroso agravante: el enfrentamiento abierto entre el presidente de la República, Sergio Mattarella, y las dos formaciones que hasta este domingo trataban de poner en marcha un nuevo Gobierno: el Movimiento 5 Estrellas (M5E) y la Liga. El inédito choque institucional priva al país del comodín al que tantas veces se ha agarrado para salir de sus sucesivas crisis de Gobierno: el prestigio del jefe del Estado para intervenir como figura 'super partes' cuando los partidos no eran capaces de ponerse de acuerdo. La larga lista de Ejecutivos técnicos cocinados desde el Palacio del Quirinal, sede de la Presidencia de la República, dan prueba de ello. Este domingo se puso punto y final a esa confianza cuando Mattarella se negó a que se convirtiera en ministro de Economía Paolo Savona, un economista contrario a la moneda única y partidario de una profunda reforma de la Unión Europea para reforzar la soberanía nacional. El jefe del Estado justificó su actitud recordando que «no puede sufrir imposiciones» de los partidos y por la necesidad de defender los intereses económicos de sus compatriotas respecto a la incertidumbre que genera entre los inversores y socios europeos la posición de Savona.

El veto al octogenario profesor 'antieuro' hizo que saltara por los aires el intento del M5E y la Liga para formar Gobierno, ya que sus líderes, Luigi Di Maio y Matteo Salvini, respectivamente, se negaron a proponer una figura con un perfil diferente para ese Ministerio. No era cuestión de empecinamiento personal en Savona, sino de coherencia con su programa. Necesitaban a un duro con capacidad y ganas de ir a Bruselas para batirse el cobre y conseguir mayor flexibilidad presupuestaria. Sólo saltándose los compromisos de déficit europeo podría su Ejecutivo nonato cumplir con las principales promesas electorales de estos dos partidos: la renta de ciudadanía mínima y la llamada 'flat tax', una profunda reforma fiscal con sólo dos tipos impositivos para los ciudadanos y uno para las empresas. Mattarella no se fiaba de que la coalición euroescéptica fuera a detenerse ahí y temía que pusieran en duda la propia permanencia de Italia en la zona euro. Precisó que con un tema tan serio no basta con eslóganes que luego se guardan en cajón: hace falta una discusión «abierta y profunda, algo que no se ha hecho en la campaña electoral».

El 'caso Savona' coloca a Italia en un aparente callejón sin salida: no hay Gobierno y los dos partidos que representan al 50% del electorado han declarado la guerra al presidente de la República, al que le tocará ahora hacer malabares para conseguir poner en marcha un Ejecutivo técnico que lleve las riendas del país hasta la convocatoria de elecciones. La propia continuidad de Mattarella en el Quirinal está en entredicho, ya que el M5E y la Liga podrían intentar poner en marcha el difícil trámite parlamentario para provocar su cese. Un enfadadísimo Di Maio amenazó este domingo con ajustarle las cuentas. En el duro mensaje en el que informó del fracaso en la formación del Gobierno, dijo que en Italia no hay «una democracia libre» porque al final pesan más «las agencias de calificación de riesgo» que la opinión de los votantes. Aseguró que se está jugando con «la soberanía» del país y denunció que se puede dirigir un Ministerio aunque «seas un criminal o un mafioso», pero no si has criticado el euro o la Unión Europea. El líder del M5E se despidió con una amenaza dirigida a Mattarella: «Esto no acaba aquí». En la misma línea se mostró Salvini al decir que Italia «no es una colonia» y pedir la convocatoria de elecciones cuanto antes.

El primer movimiento del cuestionado presidente de la República para intentar encontrar una salida tendrá lugar este lunes por la mañana cuando reciba en el Quirinal a Carlo Cottarelli, exdirectivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) y excomisario para la reducción del gasto público en Italia. Podría recibir el encargado de formar un Gobierno técnico. Lo hará después de que este domingo el 'caso Savona' provocara la renuncia a poner en marcha un Ejecutivo político de Giuseppe Conte, el candidato del M5E y la Liga para ser primer ministro. Cottarelli no lo va a tener nada fácil.

Temas

Italia

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos