Los barones de Podemos presionan para perdonar «la traición» de Errejón

Pablo Iglesias, líder de Podemos. /Efe
Pablo Iglesias, líder de Podemos. / Efe

Temen que la imagen de división en Madrid lastre las opciones electorales del partido en las autonómicas de mayo

Ander Azpiroz
ANDER AZPIROZMadrid

Podemos ha vivido en sus apenas cinco años continuas crisis internas, pero ninguna como la que a día de hoy amenaza con dejar a la formación morada como una fuerza residual en los ayuntamientos y parlamentos autonómicos.

En el fondo de la cuestión está el enfrentamiento, soterrado primero y a cara descubierta y sin cuartel después, que han mantenido a lo largo de los últimos tiempos Pablo Iglesias e Íñigo Errejón, y que se saldó la semana pasada con el fichaje del segundo para la candidatura regional de Más Madrid, la candidatura creada a la medida de Manuela Carmena.

El actual caos que reina en la tercera fuerza política a nivel nacional presenta notables paradojas. La primera es que, en un partido que ha permanecido dividido en familias desde su nacimiento -'pablistas', 'errejonistas' y anticapitalistas-, existe una sensación generalizada de que la alianza forjada entre Errejón y la alcaldesa de Madrid a espaldas de Iglesias es, como mínimo, una deslealtad. Hasta barones regionales de la máxima confianza del exnúmero dos de Podemos como el murciano Óscar Urralburu o el vasco Lander Martínez han cerrado filas en torno a una unidad del partido que se ha puesto en entredicho con la fuga de Errejón. Otros dirigentes territoriales, y sobre todos los nacionales, hablan sin tapujos de la «traición» del excandidato a la Presidencia de la Comunidad de Madrid.

Aunque en menor o mayor grado todos censuren el comportamiento de Errejón, una buena parte de los dirigentes autonómicos abogan por buscar un pacto con su éxnúmero dos para evitar la división de la izquierda. Consideran que existen motivos más que suficientes para conceder el indulto.

A nivel de la Comunidad de Madrid, una triple candidatura de la izquierda -PSOE, Más Madrid y Unidos Podemos- podría brindar en bandeja el gobierno al bloque de centro derecha, lo que significaría un mazazo a las aspiraciones de las fuerzas progresistas para gobernar tras las próximas generales. Por otro lado, cada dirigente regional trata de resguardar los intereses de sus propias organizaciones. De momento, aseguran fuentes de Podemos, no hay indicio alguno de escisiones, más allá de lo que pueda suceder en Madrid. Pero, y aquí está el gran temor, la imagen de división interna podría influir en el votante de izquierda a la hora de depositar su papeleta en las urnas por cada rincón de España.

Diez de los secretarios generales autonómicos se reunieron este viernes en Toledo tras la invitación del líder del partido en Castilla-La Mancha, José García Molina. Al encuentro no fue invitada la dirección nacional, un gesto que molestó en Madrid, según las fuentes consultadas, si bien las mismas agradecen que se informara de la convocatoria con antelación.

Puñalada por la espalda

Entre quienes abogan por reconstruir puentes está Ramón Espinar. Esta es otra de las grandes paradojas de Podemos. El ex secretario general en Madrid, dimitido este viernes de sus múltiples cargos en Podemos -entre ellos el de portavoz en el Senado-, aboga por la unidad de la izquierda. Por eso, destacan sectores del partido, ha dado un paso al lado para evitar que su pésima relación con Errejón impida un acuerdo en la Comunidad de Madrid.

La confluencia en Madrid es un clamor entre los barones territoriales, pero la dirección nacional, a día de hoy, lo tiene claro: Podemos presentará un candidato contra su exnúmero dos. Y es que Iglesias tiene la espalda cosida de navajazos infligidos por su antiguo amigo, se comenta entre los más cercanos al secretario general. No se perdonan tampoco las maniobras en la sombra de Errejón y Carmena. Según ha revelado la alcaldesa de Madrid, la alianza con el exdirigente de Podemos se comenzó a fraguar en diciembre. Mientras tanto, han criticado fuentes de la Ejecutiva nacional, representantes del por entonces candidato a la Comunidad de Madrid se sentaban en la mesa de negociación con IU para cerrar una confluencia.

Iglesias y su ejecutiva rechazan a día de hoy «moverse un ápice» en su decisión de presentar una lista alternativa en Madrid contra Errejón. No obstante, el secretario general convocó para el próximo sábado un Consejo Ciudadano Estatal -el máximo órgano de control interno de Podemos entre Asambleas Ciudadanas- para atender las demandas territoriales. A última hora de este sábado, la dirección optó por adelantar el cónclave al miércoles para zanjar de raíz la crisis mediante una solucición de consenso.

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