Ciudadanos amaga con romper el acuerdo en Andalucía con PP si negocia con Vox

Juan Manuel Moreno, líder del PP andaluz./EFE
Juan Manuel Moreno, líder del PP andaluz. / EFE

Juan Manuel Moreno confirma que hubo un encuentro informal «sin más trascendencia»

CECILIA CUERDOSevilla

La que se presumía que iba a ser una negociación de trámite entre PP y Ciudadanos para lograr un acuerdo de gobierno y desalojar al PSOE de la Junta de Andalucía después de 36 años estuvo este viernes a punto de saltar por los aires. La causa, un encuentro «informal» entre el líder popular, Juan Manuel Moreno, y el portavoz de Vox en Andalucía, el juez Francisco Serrano. Desde la formación naranja, que aseguraron desconocer la cita, recordaron al PP un pacto entre ambos que impide negociar de forma paralela con otras fuerzas. «Si esto no se cumple, nuestro acuerdo se rompe», dijo Juan Marín, líder andaluz de los liberales.

La noticia fue adelantada por Newtral y La Sexta y confirmada poco después por el PP andaluz. Moreno Bonilla y Serrano mantuvieron un discreto encuentro el pasado miércoles en un céntrico hotel de Sevilla. Una simple «toma de contacto» entre dos dirigentes que no se conocían, afirmaron fuentes populares, que negaron que se tratara de una cita secreta. «Fue a la vista de todos, e incluso hubo gente que se hizo fotos con ellos», insistieron. El propio Moreno reconocía poco después en Granada que «no fue una reunión formal, no hay negociación, por lo que no hay que darle trascendencia a lo que no lo tiene». «No entiendo por qué se tienen que molestar», añadió.

Pero lo cierto es que la reunión, que se celebró casi al tiempo que se reunían los equipos técnicos de PP y Ciudadanos para perfilar un acuerdo programático, parece incomodar a los de Albert Rivera. Al menos de cara a la galería. Ambos son conscientes de que necesitan al menos ocho votos más en la cámara regional para sacar adelante la investidura y poder formar gobierno, dado que su suma de escaños, 47, es inferior a los 50 que aglutinan PSOE y Adelante Andalucía.

En el PP, que en campaña incluso firmó ante notario que nunca pactaría con el PSOE, prefiere que esos apoyos salgan de Vox, una formación a la que el líder nacional Pablo Casado ha citado en numerosas ocasiones como nicho de votantes populares desencantados a los que hay que recuperar. «Nosotros hablamos con todos, nunca hemos creído en cordones sanitarios», dijo este viernes mismo Moreno, aunque es cierto que en ese todos del PP no se incluyen ni al PSOE ni a Adelante Andalucía.

Abstención socialista

En Ciudadanos, sin embargo, prefieren que ese apoyo venga del PSOE y en forma de abstención para contentar así a sus socios europeos, que han pedido que no dialoguen ni pacten con la ultraderecha. Pero la puerta de los socialistas está cerrada, ya que han asegurado por activa y por pasiva que no se abstendrían a favor de la segunda y la tercera fuerza política. Por este motivo, tanto Rivera como Marín llevan días asegurando que su única negociación es con el PP, emplazando al resto de formaciones a que decidan qué hacer con sus votos. Una forma de hacer recaer el trabajo sucio de negociar con la formación ultraderechista en Moreno, para que sea éste quien atraiga a los de Santiago Abascal y le garanticen su investidura como presidente de la Junta.

Rivera seguía ayer mismo dejando la responsabilidad en el alero del PSOE. «Susana Díaz es lo suficientemente inteligente para saber que el PSOE se va a ir a la oposición», dijo en un acto en Sevilla, «ella defendió la abstención de su partido para que no hubiera terceras elecciones en España, que lo haga ahora y se abstenga en Andalucía». Es más, preguntado por el papel de Vox en las negociaciones con el PP subrayaba que «la pregunta es si Sánchez nos va a dejar poner en marcha el Gobierno de Andalucía, ¿sí o no?, Susana Díaz prefiere que los populistas tengan la llave o que los constitucionalistas pactemos?». Por eso,este viernes emplazaban al PP a dar explicaciones, recordando que el PSOE contactó con ellos y les rechazaron apelando a esa prioridad con los populares.