La declaración de Cambo pide medidas para los presos de ETA y se olvida de las víctimas

Arnaldo Otegi y Andoni Ortuzar saludan a Brian Currin antes del inicio de la reunión. / Efe

El encuentro en la localidad vascofrancesa escenifica el final de la banda terrorista sin criticar su pasado

D. GUADILLA / O. IGEA

El acto final en la escenificación de la disolución de ETA ha sido representado esta mañana en Cambo. La localidad vascofrancesa ha puesto el cierre a una sucesión de comunicados y pronunciamientos lanzados durante las últimas semanas con los que la banda ha querido cerrar seis décadas de terrorismo sin reconocer su derrota.

La cita, impulsada por el Foro Social, Bake Bidea y el Grupo Internacional de Contacto, ha contado con una reducida presencia internacional: el principal objetivo que buscaban sus impulsores. El listado de personalidades extranjeras que sí han acudido, en realidad, se ha reducido a cinco: el exprimer ministro irlandés Bertie Ahern; el exdirigente de Sinn Fein Gerry Adams; el exjefe de gabinete de Tony Blair Jonathan Powell; el político mejicano Cuauthemoc Cárdenas; y el exdirector del FMI Michel Camdesuss.

Los tres primeros ya estuvieron en la cumbre de Aiete en 2011. No ha habido ninguna alusión explícita a los 855 asesinados por la organización terrorista, solo menciones genéricas a «todas» las víctimas del «conflicto». La principal reivindicación de los participantes no ha sido reparar a los afectados por su violencia, sino solucionar la cuestión de los presos.

Aparecen pintadas de «agradecimiento» a ETA en distintos puntos de Euskadi

Diversas pintadas con mensajes de «agradecimiento» a ETA han aparecido hoy en las tres capitales vascas y en distintos puntos de Euskadi. En Vitoria, el gobierno municipal de coalición PNV-PSE-EE ha condenado este hecho y ha afirmado que los servicios de limpieza trabajan ya en su eliminación.

En las pintadas que han aparecido en la capital alavesa se podían leer lemas como «Eskerrik asko ETA. Garaipenera arte (Gracias ETA. Hasta la victoria)» e «Independentzia ETA sozialismoa» (Independencia ETA socialismo).

En Bilbao y en San Sebastián también se han localizado pintadas del mismo signo, que están siendo borradas, según han confirmado a Efe fuentes de ambos consistorios. La secretaria general de PP vasco, Amaya Fernández, ha denunciado este tipo de acciones que, en su opinión, «evidencian la importancia de construir un relato digno tras décadas de terrorismo»

La reunión sí ha comenzado con un minuto de silencio, pero por todos los damnificados en su conjunto. De hecho, el nombre oficial del cónclave era 'Encuentro internacional para avanzar en la resolución del conflicto vasco'. Sin referencias concretas a ETA ni críticas a sus acciones. Básicamente, la cita de Cambo ha tenido como objetivo arropar el adiós definitivo de la banda, transformarla en una «celebración», como ha insistido en varias ocasiones Brian Currin, cabeza visible del GIC, convertir a los expertos internacionales en una especie de notarios que diesen fe de la decisión adoptada por la banda y presionar al Gobierno español para que mueva ficha con los presos.

Tanto las organizaciones como las instituciones vascofrancesas que han tomado la palabra, por ejemplo el presidente de la Mancomunidad de Iparralde, Jean René Etchegaray, se han jactado de haber tenido un papel fundamental en el paso dado por ETA a pesar de que la banda, en realidad, lo ha adoptado en una situación de extrema debilidad, sin apoyo social y acorralada por la Justicia y la Policía, tanto en España como en Francia. Cambo, sobre todo, se ha convertido en una reivindicación de la Conferencia de Aiete en 2011.

A la localidad vascofrancesa ha acudido una amplia representación política, social y sindical vasca. Han estado presentes, entre otros, Andoni Ortuzar, Arnaldo Otegi, Adolfo 'Txiki' Muñoz, Garbiñe Aranburu, así como representantes de Podemos. Otros rostros reconocidos han sido los de Rafa Díez y Eugenio Etxebeste 'Antxon', por haber participado en los sucesivos procesos de negociación que se desarrollaron en años anteriores. No ha habido representantes del Gobierno vasco. El único cargo institucional de Euskadi presente ha sido Eider Mendoza (PNV), presidenta de las Juntas Generales de Gipuzkoa. El PSE y el PP habían rechazado la invitación y han llamado a colocarse hoy un lazo azul, uno de los principales símbolos en la lucha contra ETA.

Momento «histórico»

Todos los actores que han participado en el acto de Cambo han ido en una misma línea. La de calificar la decisión de ETA como un momento «histórico» que debe ser celebrado. Adams ha llegado a decir que en lugares como Siria, Yemen o Sudán del Sur se está viendo con satisfacción lo ocurrido en el País Vasco como un ejemplo a seguir. Aunque se trataba de poner fin a la trayectoria de una organización con 855 muertos y miles de heridos a sus espaldas, tanto el presidente del Sinn Fein como Currin, entre otros, han insistido más en la necesidad de que los presos de la banda se acerquen al País Vasco que en cómo ayudar a las víctimas. Adams ha recordado al Ejecutivo de Rajoy que el «odio y la venganza» no es el camino a seguir

Tampoco ha habido ninguna alusión a la petición que realizan las víctimas para que la banda ayude a esclarecer los más de 300 asesinatos que están sin resolver. Por contra, ha habido varias alusiones políticas a una posible «unificación» de Euskadi y a que los vascos podamos «defender nuestros derechos».

La declaración final, que también cuenta con el apoyo de Koffi Anan, ha sido leída por Cárdenas, Powell, Camdessus e Irati, una joven de 20 años vecina de Gernika como símbolo del futuro que está por venir. El texto va en la misma línea que el conjunto del acto. Situar la jornada de hoy como la conclusión de un proceso que arrancó en Aiete y que debe concluir con la necesidad de lograr la «reconciliación». «Aún están por resolver asuntos importantes como el de los presos y las personas que se encuentran huidas, y hacen falta esfuerzos duraderos para llegar a una total normalización de la vida cotidiana», afirma la denominada declaración de Arnaga. En el manifiesto también se pide que «todas las partes sean honestas con el pasado» y admite que «hará falta un espíritu de generosidad». En este sentido, se subraya que «recurrir solo a medidas de seguridad y prisión es raramente eficaz».

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