Isabel Celaá: «No contemplamos la falta de acuerdos para los Presupuestos»

Isabel Celaá, en su despacho en el Ministerio de Educación y Formación Profesional./M. E.
Isabel Celaá, en su despacho en el Ministerio de Educación y Formación Profesional. / M. E.

«No prevemos ningún adelanto electoral, sabemos que lo que estamos haciendo es útil»

A. GONZÁLEZ EGAÑASan Sebastián

Han pasado algo más de cuatro meses desde que Isabel Celaá (Bilbao, 1949) accedió al cargo de ministra de Educación y portavoz del Gobierno de Pedro Sánchez y confiesa que se siente «fuerte, cómoda y respaldada». A la hora de repasar la actualidad marcada por la negociación presupuestaria, Celaá asegura determinante que no hay plan B, que el presidente no contempla que no haya acuerdo y que tampoco prevé «ningún adelanto electoral». En lo que respecta a Euskadi y los compromisos adquiridos con el Gobierno de Iñigo Urkullu para el traspaso de competencias pendientes, Celaá anuncia que antes de que acabe octubre se convocará la comisión mixta para acordar un calendario de transferencias. La ministra visitará hoy San Sebastián. Lo hará para ejercer de madrina de Ernesto Gasco en su presentación oficial como candidato a alcalde de la ciudad. A ambos les unen largos años en las ejecutivas del PSE de Euskadi y en el Gobierno Vasco de Patxi López, siendo ella consejera de Educación y él viceconsejero de Transportes.

-¿La Isabel Celaá portavoz de Gobierno de Pedro Sánchez se siente ya cómoda en las ruedas de prensa tras el consejo de ministros?

-Me siento muy fortalecida por los apoyos que encuentro en la calle, la gente me dice que entienden lo que digo y eso me reconforta mucho. Obviamente, cuento con el apoyo total y la confianza del presidente y de todo el gabinete.

-¿Cuántas veces se ha arrepentido de la frase: «Las bombas son de alta precisión y no se van a equivocar matando a yemeníes»?

-Esa frase fue la misma senda que me ofreció un periodista en la sala y la reiteré. Pero, en fin, no me siento en absoluto identificada con su contenido.

-Tras cuatro meses de la llegada al poder del PSOE, ¿cómo está la salud del Gobierno Sánchez?

-Es buena. Siempre digo que tenemos un equipo de granito. Los ministros y las ministras son personas muy curtidas que han venido aprendidos de casa, cada uno conoce perfectamente el contenido de sus competencias. Tenemos mucho respeto los unos por los otros y sabemos que estamos en un momento difícil porque hay una derechización creciente. Más que oposición política, es un ataque brutal personal el que estamos sufriendo. Pese a todo, seguimos con determinación y mucha vocación de continuar con nuestros trabajos que, según percibimos, son muy apreciados por la ciudadanía.

«Trabajamos con mucha determinación para que el Presupuesto salga y pensamos que podemos conseguirlo»

-A lo largo de este escaso tiempo de mandato, ha habido dos dimisiones y acusaciones de irregularidades referidas a miembros del Gobierno, que también le afectan a usted. ¿Tiene algo que decir?

-Por lo que a mí respecta, hice la declaración y la mantengo absolutamente conforme a la ley, que lo que ordena es que la declaración de bienes y actividades se realice a la toma de posesión, (en mi caso, el 8 de junio) y al cese. Lo contrario sería incumplir la ley. Y la declaración debe hacerse por valores catastrales, como todo el mundo. Es decir, todo está en regla. Estoy en absoluta paz con Hacienda.

-¿Habrá elecciones si Sánchez no logra aprobar los Presupuestos?

-No prevemos ningún adelanto electoral. Sabemos que lo que estamos haciendo es útil. Salimos al campo a ganar, con un proyecto de Presupuestos que pensamos que tiene la suficiente fuerza intrínseca como para que pueda ser apoyado por las fuerzas del cambio. Sabemos que no es fácil, pero vamos a poner todo nuestro empeño. Trabajamos con mucha determinación para que el Presupuesto salga y pensamos que podemos conseguirlo.

-¿Tienen plan B si no hay pacto?

-No contemplamos que no haya acuerdo.

-El PNV, de entrada, asegura que va a tener una actitud colaboradora en la negociación presupuestaria, pero también que su apoyo no será barato. ¿Qué les han pedido?

-Entre el Gobierno de España y el PNV hay muy buena relación. Siempre ha sido un partido serio y pragmático y además sabe cómo negociar. Por tanto, lo hará bien. Hay un nivel de confianza mutua muy importante y sabemos que el PNV tiene sintonía con este proyecto de Presupuestos. Además, se va a trabajar en la comisión mixta de transferencias, que será convocada en un brevísimo plazo.

«Para Cataluña no deben cruzarse soluciones políticas y judiciales, y lo saben las fuerzas independentistas»

-¿Se refiere a este mismo mes?

-Sí. Será convocada antes de que termine octubre para acordar un calendario de las transferencias que estaban encima de la mesa.

-El PNV dijo recientemente que se le estaba «agotando la paciencia». ¿Tenía razones para pensar así?

-Tenemos una excelente sintonía con el PNV porque nos conocemos de antiguo, llevamos mucho tiempo en política recorriendo la senda y haciendo pactos plurales entre diferentes que han ido muy bien tanto para el País Vasco como para España.

-¿Hasta dónde está dispuesto a ceder Sánchez ante un PNV que pone sobre la mesa la agenda vasca?

-Cuando empiece el diálogo se irá viendo, iremos paso a paso.

-Usted habló del victimismo del PNV en el Alderdi Eguna. ¿Fue injusta al hacer esa afirmación?

-La frase era de afecto. Una frase descontextualizada no quiere decir nada. Llevo toda mi vida política haciendo política vasca y todos los partidos cuando estamos con nuestros seguidores tenemos discursos más emocionados, apasionados. Ellos lo hacen en el Alderdi Eguna, nosotros en el Día de la Rosa. Es algo natural. Lo que quise decir es que no hay motivo para intranquilizarse.

«El Partido Popular y Ciudadanos solo ofrecen munición de mentira y ruina»

-Para sacar adelante las Cuentas necesitan el apoyo del PNV, pero también de ERC y la abstención, al menos, de PDeCAT. ¿Es consciente de que no va a ser fácil?

-Vamos a trabajar y a dialogar con todas las fuerzas políticas, excepto con aquellas que ya se han autoexcluido, como el PP y Ciudadanos, que han dicho que no quieren dialogar ni acordar sobre este Presupuesto. Hablaremos todo el tiempo que sea necesario para que sea posible sacarlo adelante. Sabemos que contamos con obstáculos a priori, pero también sabemos que las fuerzas independentistas conocen cuáles son los límites en esta interlocución.

-¿Cuáles son?

-Ellos saben que vivimos en un Estado de derecho, cuya columna vertebral es la separación de poderes y que el Ejecutivo no puede interferir en el Judicial. Por lo tanto, para Cataluña no deben cruzarse las soluciones políticas y judiciales. Ahora estamos hablando de Presupuestos, de ventajas y beneficios, de devolución de bienes y derechos que fueron arrebatados durante la crisis a la ciudadanía. Lo que venimos a mostrar es que es posible mejorar la educación, la ciencia, la sanidad, las pensiones y todas esas cuestiones que afectan a la vida de las personas. Y que mejorando sus bienes, sus derechos, sus servicios, blindando ese Estado de bienestar, las cuentas encajan. Lo que a Europa le parece bien, sorprende que en el Congreso de los Diputados no se quiera aprobar y se obstaculice incluso desde la Mesa del Congreso.

-¿Cómo va a ser posible el acuerdo con los independentistas catalanes cuando piden que la fiscalía rebaje las acusaciones de los políticos presos?

-Eso no se sabe hasta que se empiece a trabajar. Pero los catalanes saben perfectamente que los jueces y fiscales son independientes. Por tanto, si fuera de otra manera no tendríamos Estado de derecho, por lo tanto habrá que buscar otras fórmulas, otros acercamientos. Y esos acercamientos tienen que ver con el beneficio que llevan estas Cuentas para la ciudadanía. Este gobierno tiene una interlocución con la Generalitat, pero también piensa en la sociedad catalana, tiene un proyecto de presupuestos para los nacionalistas y para los no nacionalistas.

-¿El PP y Ciudadanos pueden llegar a bloquear los Presupuestos si, como pide Rivera, no son tramitados por la Mesa del Congreso?

-El PP está ejerciendo un bloqueo desde la Mesa del Congreso, convirtiéndola en un órgano más político que técnico que es lo que le corresponde ser. Y lo que nos gustaría es poder hacer política y obtener correlativamente una política de oposición que plantee una alternativa. Sin embargo, PP y Ciudadanos solo se ofrece munición llena de ruina, mentira... categorías muy negativas desde las que apenas se puede construir nada.

-¿Qué tiene que decir a quienes afirman que el acuerdo con Podemos parece más un pacto de legislatura que uno presupuestario?

-No es un pacto de legislatura, pero incorpora conceptos, ideas y objetivos políticos que van más allá de lo que pueda ser algo que se refleje meramente en unas cifras.

-¿Y a quienes aseguran que Pablo Iglesias actúa casi como vicepresidente por el papel que está jugando en la negociación presupuestaria con la visita, por ejemplo, a Junqueras en la cárcel?

-Como ha afirmado el presidente, la negociación en nombre del Gobierno la hace el Gobierno.

-¿Se ha 'podemizado' el Gobierno o a la inversa?

-Hay un encuentro en tratar de conseguir objetivos que sirvan para mejorar la vida de las personas. En esto hemos coincidido plenamente el PSOE y Podemos.

«La gente me dice en la calle que entienden lo que digo como portavoz. Eso reconforta mucho»

-¿En Madrid se entienden bien con Podemos, cree que esa buena relación se debería trasladar a Euskadi y alcanzar también acuerdos aquí?

-El Gobierno de España no puede entrar en las relaciones que puedan tener más o menos acercadas las fuerzas políticas en los territorios, es una cuestión que solo a ellas corresponde. Pero suele venir muy bien tener buena relación aunque haya diferencias ideológicas en las que legítimamente unos y otros nos reconocemos.

-La cita en las urnas en Andalucía será el primer test electoral para el PSOE. ¿Les preocupa lo que pueda pasar?

-Si algo se está observando a través de las encuestas es que el Gobierno de Sánchez está siendo muy beneficioso para el conjunto de España, para todas las comunidades autónomas.

-¿Qué opina de que ciudadanos en la calle abucheen al presidente llamándole «okupa» en medio de la celebración del 12 de octubre?

-A mí me parece que los insultos deberían estar fuera de la crítica política. Y, respetando toda libertad de expresión, el insulto, precisamente, no es la forma más adecuada para exponer el pensamiento.

-¿Y de las críticas por el vídeo de la niña en la Moncloa ?

-Es ruido. Es tratar de llenar todo de ruido para que no se vea la política.

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