Esquerra invita a Podemos a no obcecarse con los ministerios

Gabriel Rufián comparece en el Congreso. / Chema Moya / EFE

Rufián se abre a una abstención pese a considerar «nefasto» que el PSOE rechace el referéndum en su programa de gobierno

Nuria Vega
NURIA VEGAMadrid

Negociación bilateral y contención en el lenguaje para abonar el terreno del acuerdo antes de que caduquen los plazos. Esquerra, que aboga por un pacto en la izquierda que evite la repetición electoral, aconsejó este miércoles a Podemos desterrar de su discurso los «conceptos muy testosterónicos», véase «chantaje» o «humillación», en el cruce de reproches con los socialistas y ahorrar a la ciudadanía una nueva cita con las urnas.

Los republicanos se ponen a sí mismos como ejemplo y defienden su voluntad de remar pese a la situación de cargos del partido que se enfrentan a los tribunales en el caso del 1 de octubre. «Y a Pablo Iglesias le humillan porque no tiene ministerio. Es curioso. Si nosotros estamos dando una oportunidad a la palabra y la política, la pregunta es por qué ellos no», empujó Gabriel Rufián.

La intervención del portavoz de Esquerra en el Congreso tras el encuentro con los representantes del PSOE José Luis Ábalos y Adriana Lastra se traduce en un mensaje de presión a Pablo Iglesias, con quien a día de hoy los republicanos no mantienen interlocución directa. Y si bien Rufián no quiso inclinar la balanza de la culpa ni descartó la conveniencia de un Gobierno de coalición, sí preguntó a Podemos por qué es absolutamente necesario entrar en el Ejecutivo, sobre todo si el «coste» de mantener esa condición es llevar a la ciudadanía a una nueva cita electoral.

Desde Esquerra advierten a la izquierda de los riesgos de que en unas elecciones PP, Ciudadanos y Vox sumen fuerzas para obtener una mayor representación –es, apuntan, «una ruleta rusa»– y recuerdan a Podemos que también desde fuera se pueden condicionar las políticas del Gobierno. En todo caso, Rufián tampoco liberó este miércoles a los socialistas de su cuota de responsabilidad y advirtió de que el electorado meterá a todos los partidos en el mismo «saco» si se ve obligado a votar de nuevo sean cuales sean los cálculos de los «sabios de la demoscopia» que aconsejan en los despachos.

Probable abstención

En cuanto a la posición de su grupo parlamentario, no dejó mucho lugar a la interpretación: «Por Esquerra no será». Aunque Rufián no confirmó la abstención de los suyos en una hipotética investidura, esa puerta quedó abierta. De hecho, a día de hoy los republicanos ven el estado de la situación como en julio, sin grandes avances. Y ya entonces dejaron atrás el no en la segunda votación a Pedro Sánchez.

La decisión última se tomará en los órganos de dirección del partido, pero Esquerra ya ha anticipado que el rechazo del PSOE al referéndum en el programa de gobierno que ha presentado Pedro Sánchez no determinará el sentido de su voto. Tanto en público como en privado, Rufián trasladó este miércoles a los socialistas que la alusión por escrito a la imposibilidad de celebrar una consulta de autodeterminación le parece «nefasta» e «innecesaria». Pero insistió en que su apuesta por la «palabra» es «granítica». «Y eso no lo cambia un párrafo».