Los exconsellers catalanes huidos demandan por lo civil a Llarena y piden su recusación

El juez Pablo Llarena./
El juez Pablo Llarena.

El juez del Supremo está llamado a declarar el 4 de septiembre en un juzgado de Bruselas

ADOLFO LORENTECorresponsal en Bruselas

El sainete catalán sigue su particular entrega por fascículos. Las defensas de Carles Puigdemont y los cuatro exconsellers huidos de la justicia española han anunciado esta mañana que pasan al contraataque presentando una demanda civil contra el juez del Tribunal Supremo que instruye su causa, Pablo Llarena. Lo hacen al considerar que se ha extralimitado en sus funciones al valorar públicamente los hechos enjuiciados. Consideran que no es independiente y, por lo tanto, piden también su recusación en España al existir esta demanda civil en Bélgica. De hecho, Llarena está llamado a declarar el 4 de septiembre en un tribunal de Bruselas.

Este nuevo movimiento lo han anunciado los exconsellers fugados en Bruselas (Toni Comín, Meritxell Serret y Jordi Puig) y el expresident, que se ha conectado a la rueda de prensa por videoconferencia desde Berlín. La única ausente ha sido Clara Ponsatí, que no habrá podido recurrir al plasma desde Escocia. Su argumentario lo basan en unas declaraciones que Llarena hizo en Oviendo el pasado febrero, donde en unas jornadas sobre fraude fiscal, aseguró que los encausados «no son presos políticos» porque han cometido hechos que presuntanente vulneran el Código Penal.

Según el equipo de abogados de los fugados, un juez no puede hablar públicamente de los hechos que enjuicia y, por lo tanto, exigen una recusación que dan por ganada y que creen que se consumará en los próximos días.

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