CDR: grupos de defensa del 1-O

Corte de tráfico organizado por los comités de defensa de la república (CDR) en la AP-7 a su paso por L´Ampolla (Tarragona)./EFE
Corte de tráfico organizado por los comités de defensa de la república (CDR) en la AP-7 a su paso por L´Ampolla (Tarragona). / EFE

Son grupos heterogéneos, no tienen una estructura jerárquica y actúan de forma local

CRISTIAN REINOBarcelona

Los autodenominados comités de defensa de la república nacieron para el 1-O y desde entonces han cogido el testigo de la ANC en la agitación del 'procés' en la calle. Sus métodos son bastante más contundentes.

¿Cuándo nacen los CDR?

Surgen como grupos ciudadanos encargados de velar por la celebración del referéndum del 1-O de 2017. Nacen unos meses antes de la consulta y en un principio se autodenominan comités de defensa del referéndum. Toman el nombre prestado de los comités de defensa de la revolución de Cuba. Tras el 1-O, en el que organizaron la resistencia para evitar que la Policía incautara las urnas, pasan a llamarse comités de defensa de la república, luego declarada el 27-O.

¿Quién dirige estos grupos?

No hay líderes, funcionan de forma asamblearia y se organizan a partir de pequeños grupos locales (de barrio o de pequeñas localidades), aunque se les ha vinculado a la CUP y a su rama juvenil Arran. Hay cientos de grupos. Son agrupaciones en la que participan los activistas que consideran que las protestas deben ir más allá de la mera manifestación del 11-S que organizan la ANC y Ómnium. Participan desde jóvenes de la izquierda secesionista radical hasta gente de la tercera edad.

¿Cómo funcionan?

Actúan de forma independiente entre sí y utilizan las redes sociales (Telegram). Algunas de sus acciones más sonadas se registraron en la huelga del 3 de octubre de 2017, cuando cortaron el AVE en Girona y en Barcelona, la ocupación de las vías del tren en Girona hace un año en el primer aniversario del 1-O, el intento de asalto al Parlament ese mismo día, el cerco a la Cámara de Comercio cuando en diciembre pasado el Consejo de Ministros se celebró en Barcelona y han organizado protestas en las visitas del Rey.

¿Cuentan con apoyo oficial?

Quim Torra, al poco de llegar al cargo de presidente de la Generalitat, mostró su apoyo incondicional a los CDR, de los que se declaró «amigo y compañero» y reconoció tener a miembros de su familia en estos grupos. Fueron muy polémicas las palabras que pronunció Torra alentando a los CDR a que «apretaran», pues ese mismo día se produjo el intento de asalto a las bravas al Parlament. Sin embargo, esta sintonía entre el presidente de la Generalitat y los radicales ha menguado, sobre todo por parte de los activistas, que critican al Gobierno catalán que les aliente a apretar y al mismo tiempo mande a los Mossos a cargar en las protestas. Incluso, la Generalitat se ha personado como acusación contra nueve activistas que intentaron impedir el traslado de los presos de Lledoners a las cárceles de Madrid para asistir al juicio.

El precedente de los Carrasco

En abril de 2018, la Audiencia Nacional puso en marcha una operación contra los CDR. La Policía española detuvo a Tamara Carrasco en Viladecans y fue acusada de rebelión y terrorismo. Carrasco estuvo 14 meses sin poder salir de Viladecans. Su caso pasó de la Audiencia Nacional a un juzgado de Barcelona, que ahora la investiga por llamamiento a desórdenes públicos. El mismo día de la detención de Tamara, Adrià Carrasco eludió el arresto y huyó a Bélgica. En julio de este año, dos CDR fueron condenados por un juzgado de Barcelona a un año de prisión por desórdenes.

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