Iglesias sitúa a Errejón fuera de Podemos mientras reclama unidad para las elecciones

Reunión del Consejo Ciudadano Estatal de Podemos./EFE
Reunión del Consejo Ciudadano Estatal de Podemos. / EFE

El Consejo Ciudadano Estatal se convierte en un coro unitario pero no alcanza un acuerdo sobre la fórmula electoral

Ramón Gorriarán
RAMÓN GORRIARÁNMadrid

Los prolegómenos no eran buenos, y el resultado de la reunión estuvo acorde. Las espadas siguieron en alto tras el Consejo Ciudadano Estatal de Podemos. Las apelaciones a la unidad fueron constantes entre todos los intervinientes, fueran 'errejonistas' o 'pablistas', pero no hubo consenso sobre la forma en que se debe sustanciar esa unidad. Ni Pablo Iglesias ni Íñigo Errejón acudieron a la cita, pero el secretario general dejó claras las cosas antes de que empezara el cónclave y sentenció que el que fuera su número dos y cofundador del partido ya no forma parte de Podemos por su operación con Manuela Carmena. Pero Errejón, escribió Iglesias para dulcificar su lapidario veredicto, «a pesar de todo, no es un traidor sino que debe ser un aliado de Podemos».

A puerta cerrada a cal y canto, Podemos reunió este miércoles a su Consejo Ciudadano Estatal para buscar una salida a la crisis desatada por la decisión de Errejón de incorporarse a la plataforma Más Madrid que auspicia la alcaldesa de Madrid a espaldas de la dirección de Podemos. El debate fue «tranquilo» y se encaró «con responsabilidad», explicaron fuentes de los asistentes. Muchas intervenciones, apuntaron, coincidieron en que esta crisis va a pasar factura a Podemos, y no solo en Madrid, germen del enfrentamiento.

A la cita en la séptima planta del edificio de la calle Princesa de Madrid donde tiene su sede nacional Podemos no acudieron ni Iglesias, por estar de baja por paternidad, ni tampoco Errejón «para evitar tensiones», dijeron sus colaboradores. Aunque el secretario general no estuvo de cuerpo presente, estuvo intelectualmente. Iglesias quiso marcar la pauta de la cita con «diez consideraciones» que colgó en Facebook una hora antes de que se reuniera el máximo órgano directivo de su partido.

Las intervenciones fueron una sucesión de llamamientos unitarios, pero, al cierre de esta edición y tras más de cinco horas de debate, no se concretó la fórmula. ¿Errejón encabezaría esa lista de unidad de la izquierda a la que se sumarían los candidatos de Podemos, IU y Equo? Para los 'errejonistas' es indudable; para los 'pablistas', de ninguna manera.

En secreto y por sorpresa

Iglesias bajó el dedo para Errejón y señaló que «hacer las cosas en secreto y por sorpresa me parece incompatible con formar parte de Podemos». Es decir, el cofundador del partido no forma parte del mismo. A partir de ahí, los acercamientos para una candidatura de unidad no parece que vayan a ser fáciles.

Indicó que Más Madrid, el proyecto «de Íñigo y Manuela, es un planteamiento erróneo pero legítimo». El problema, subrayó, es que «no se ha discutido ni en los órganos ni en ningún proceso de participación de Podemos». Es, por tanto, algo ajeno, y ello conlleva, según su óptica, que los protagonistas de esa operación, en este caso Errejón, «por la vía de los hechos consumados abandonen nuestra formación».

Pero más adelante, el secretario general de los morados endulzó su áspero lenguaje y escribió que el que fuera número dos del partido no es «un traidor», debe ser «un aliado» de Podemos. En este sentido, pidió a los suyos que se traguen «la lógica indignación» y afronten la situación «con madurez y responsabilidad». Tras el anuncio de Errejón de su alianza con Carmena, una ola de rabia invadió la dirección del partido y los calificativos para el disidente fueron muy duros. Traidor fue de los más suaves. Hay que superar el enfado, pidió Iglesias, porque Podemos tendrá que hablar «con el partido de Íñigo y Manuela».

También alertó del proyecto de «algunos sectores del poder» que buscan «un modelo macroniano de gran centro» con un «PSOE 'susanista' y Ciudadanos», que se complementaría con «una izquierda amable escindida de Podemos». Una evidente alusión al Más Madrid de Errejón, que ya en la investidura de 2016 apostó por el apoyo al acuerdo entre el PSOE y el partido naranja para que gobernara Pedro Sánchez. Iglesias abortó aquella apuesta y provocó la repetición de las elecciones generales.

Pero Iglesias no solo arremetió contra su excompañero de fatigas universitarias y políticas, también fue muy duro con la alcaldesa de Madrid. «Carmena no es lo que fue», apuntó para admitir a continuación que es «la opción más viable» para impedir que «la derecha» recupere el Ayuntamiento de Madrid. Podemos ha renunciado a integrarse en la lista municipal de Más Madrid por la negativa de la alcaldesa a aceptar sus candidatos, pero por «responsabilidad» apoyará en las urnas a Manuela Carmena.

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