Marlaska niega en Algeciras el colapso migratorio

El ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, atiende a la prensa en Algeciras. / A.Carrasco Ragel (Efe)

El ministro del Interior afirma que «es una situación excepcional controlada»

CECILIA CUERDOSevila

Buques convertidos en centros de acogida, inmigrantes durmiendo en estaciones marítimas o polideportivos, comisarías desbordadas.La llegada de pateras en las últimas semanas está poniendo al límite la red de asistencia de España, aunque no se puede «hablar de colapso» sino de una situación «excepcional controlada y controlable» por el Gobierno y las oenegés, según aseguró ayer el ministro de Interior. Fernando Grande Marlaska visitó el dispositivo de atención a inmigrantes en Algeciras (Cádiz) para conocer la situación de primera mano y expresar su respaldo a los cuerpos de seguridad y los voluntarios que toman parte en él.

Marlaska defendió que se está dando una respuesta proporcionada en medios humanos y materiales, recordando la puesta en marcha de dos centros en la provincia de Cádiz a partir de la próxima semana para recibir «dignamente» a los inmigrantes y aumentando los fondos para un plan de emergencias migratorio en colaboración con Cruz Roja o CEAR. La situación, explicó, es fruto de la «imprevisión» del anterior ejecutivo del PP, ya que desde 2016 se observaba una tendencia al alza en la llegada de los inmigrantes por el cierre de la ruta del Mediterráneo central. No obstante, insistió en que el problema de la inmigración requiere una respuesta coordinada de la UE, porque se trata de una situación que atañe a todos los países miembros, y valoró positivamente la respuesta de cooperación que ofrece Marruecos. «Su conducta es absolutamente razonable y la de un país aliado, ellos también sufren los flujos migratorios», aseveró.

La visita sirvió también para expresar el respaldo del Ejecutivo a los cuerpos de seguridad por su actuación, especialmente después de la última entrada irregular por la valla de Ceuta, donde los inmigrantes emplearon cal viva contra los agentes. «Demostraron una profesionalidad, un cumplimiento de la ley y una proporcionalidad digna de todo entendimiento», dijo, atajando las críticas de partidos como el PP, cuyo presidente Pablo Casado ayer mismo reclamó más apoyo y defensa de las fronteras de Europa, «que también están en África, en ciudades españolas donde tenemos que defender a nuestra gente, a nuestras fuerzas de seguridad». «Por mucho que duela el drama migratorio, no podemos tolerar a que a la Guardia Civil se le eche cal viva y se la agreda», reprochó.

Mientras tanto, el goteo de pateras continuó durante toda la jornada del sábado. 283 personas en 15 embarcaciones solo en el Estrecho, a los que se sumaron otras 16 en el Mar de Alborán y cuatro más en la valla de Melilla. Muchas de ellas ya pudieron desembarcar y ser atendidas por las oenegés después de que se habilitara una nave en Los Barrios con 800 plazas para que durmieran quienes llevaban ya días esperando en tierra y los recién llegados, y otros fueran reubicados en un polideportivo de Algeciras, a la espera de iniciar con ellos los trámites de identificación. Asimismo, un grupo de 39 magrebíes tuvo que ser trasladado al CIE de Barcelona a la espera de poder ser devueltos a su país.

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