«El 1-O los Mossos permanecieron estáticos y en actitud contemplativa»

«El 1-O los Mossos permanecieron estáticos y en actitud contemplativa»

La Fiscalía alimenta la teoría de la 'traición' del cuerpo autonómico con más de una docena de testimonio de policías

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDOMadrid

La intención de la Fiscalía hoy era clara en el juicio del procés: recrear en el Supremo un gran mosaico de la ciudad de Barcelona el 1-O. Un enorme cuadro en el que el tribunal pudiera ver a centenares de antidisturbios y agentes de los servicios de información y Policía Judicial dejándose la piel en una decena de colegios de la ciudad para llegar a las urnas mientras que en los alrededores de esos mismos centros los funcionarios de los Mossos d'Esquadra se limitaban a contemplar el espectáculo con una «actitud totalmente indolente». Como si todo aquello no fuera con ellos, a pesar de que la justicia también había ordenado al cuerpo autonómico impedir el referéndum ilegal.

La fiscal Consuelo Madrigal se esmeró en desmontar la tesis mantenida en el juicio por la cúpula de los Mossos, incluido el propio mayor Josep Lluis Trapero, de que la policía autonómica hizo todo lo que pudo para abortar la consulta y que se coordinó con las fuerzas de seguridad para tratar de cerrar los colegios. Madrigal hizo desfilar a más de una docena de inspectores y agentes del CNP a los que no había que presionar mucho para que relataran su enfado por la «pasividad» de la policía catalana. El mapa de la 'dejadez' de los Mossos en la ciudad de Barcelona fue extenso, incluyendo episodios parecidos en los colegios de la Escuela Oficial de Idioma, Marenostrum, Casanovas, Aiguamarina, Ágora, Tibidabo, Víctor Català, Calderón de la Barca, Carrasco i Formiguera, Pablo Ruiz Picaso, Joan Fuster, Joves Trinitat,…

«Observando desde la acera»

. «El 1-O los Mossos permanecieron estáticos y en actitud contemplativa», resumió con cierta indignación uno de los inspectores que coordinó el despliegue en el Distrito 7 de la ciudad condal y en el que no vio a un solo antidisturbio de la policía autonómica. «Los Mossos en el Marenostrum se quedaron en la acera de enfrente observando la actuación de la Policía Nacional«, insistió con cierta rabia

«Mossos en actitud indolente», «mossos en actitud de observación», «se llevaron las urnas con la anuencia o el consentimiento de los mossos», «había un ambiente de cordialidad entre los votantes y los mossos»…. Ni un solo movimiento para impedir el referéndum en la veintena de centros del distrito 9 controlados por otro de los inspectores que testimonió ante el Supremo.

«Beneplácito»

Y más historias. Ahora del Distrito 8. En el colegio Calderón de la Barca se sortearon dos urnas con el «beneplácito» de los agentes autonómicos. En otro colegio de la zona, acabada la votación, se anunció a voz en grito, en presencia de los Mossos, el inicio del recuento sin que se interviniera. En la escuela Carrasco i Formiguera un agente autonómico uniformado –afirmaron los testigos - se llevó una urna de recuerdo mientras se marchaba acompañado de la que parecía ser su pareja.

«Fue una constante en todos los colegios. La actitud de los Mossos fue pasiva. No nos ayudaron en absoluto». «Su actitud era inmóvil» a pesar del que «estábamos ya en un grado alto de beligerancia, insistió otro mando, en este caso el inspector que participó en el 1-O en el Distrito 8 de Barcelona como coordinador de los no uniformados de Policía Judicial.