Los piratas atacan con granadas a un atunero español y a un buque coreano en el Índico

Los piratas atacan con granadas a un atunero español y a un buque coreano en el Índico

El 'Txori Argi', con base en Bermeo (Vizcaya), y el 'Adria' se encontraban el domingo a unas 280 millas de la costa de Somalia cuando tuvo lugar el incidente

JULEN ENSUNZA

La piratería vuelve a escena aguas del Océano Índico. El pasado día 21, los vigilantes de seguridad del atunero español 'Txori Argi', con base en Bermeo (Vizcaya) y perteneciente a la empresa Inpesca, y el buque coreano 'Adria' repelieron a tiros el intento de abordaje por parte de un 'skiffe' cuando se encontraban a unas 280 millas de la costa de Somalia, según han dado a conocer fuentes de la 'Operación Atalanta' de la UE. Todos los integrantes de la tripulación del buque vasco –unos treinta aproximadamente– se encuentran en perfecto estado.

Los asaltantes utilizaron como nave nodriza un pesquero yemení, el 'Al Azham' que habían secuestrado dos días antes también en esas aguas, concretamente cerca de Cadale. Tras adueñarse de la embarcación, los piratas decidieron hacer primero una parada en uno de sus campos base para reforzar la tripulación con más miembros y, cuando volvieron a la mar, se lanzaron en busca de alguna presa con la que poder obtener un rescate. La primera que intentaron capturar fue el buque de Corea del Sur 'Adria', que consiguió darse a la fuga.

El pesquero español 'Txori Argi', que estaba operando en las cercanías en el momento del ataque, se acercó para ofrecer su ayuda y después de una hora de persecución en la que los vigilantes de seguridad de ambos barcos repelieron la agresión disparando sus armas, los piratas se dieron por vencidos. Previamente, desde el 'skiffe' lanzaron a ambos buques lo que parecía ser «una granada propulsada por cohetes», apuntaron desde la 'Operación Atalanta'.

Otro ataque

Ese mismo día, otro barco pesquero, el 'Shin Shuen Far 889', también informó haber sido abordado por dos esquifes. Tras tener constancia de los sucedido, la 'Operación Atalanta' envió sus aeronaves de patrulla marítima (MPRA) a la región y el pasado martes –dos días después del ataque–, la fragata de la Armada española 'Navarra' interceptó el barco yemení 'Al Azham' que los piratas somalíes utilizaban como base en alta mar para lanzar de caza los 'skiffes'. En la operación militar fueron detenidos cinco presuntos piratas y liberados ilesos los 23 rehenes que se encontraban a bordo. «De esta manera se ha logrado controlar la situación y evitar nuevos ataques inminentes», apuntaron desde la 'Operación Atalanta'.

Este incidente es el primero que se registra desde octubre del año pasado y «demuestra claramente que la piratería y el robo a mano armada en el mar, frente a las costas de Somalia, no se han erradicado», aseguró el comandante de la operación contraalmirante Antonio Martorell. «La necesidad de una fuerte presencia de seguridad marítima en la zona de alto riesgo sigue siendo clave para la disuasión y la prevención de futuros incidentes y ataques», recalcó.

«No hay que bajar la guardia»

Además, la Fuerza Naval de la Unión Europea insta a la industria marítima a «permanecer vigilante» en el área de alto riesgo, así como a «cumplir con las mejores prácticas de administración recomendadas, como lo respalda el Centro de Seguridad Marítima del Cuerno de África ubicado en Brest». El 'Txori Argi' también sufrió otro intento de secuestro en 2010 que los vigilantes de seguridad privada que llevaba a bordo en aquel momento lograron repeler. «Aquí nunca hay que bajar la guardia. Hay que estar siempre alerta», señalaron desde uno de los atuneros que faenan en el Índico.