Los nacionalistas vascos decidirán su voto en la moción de censura tras escuchar a Pedro Sánchez

PDeCAT y ERC dan a entender que apoyarán a Sánchez en contra del presidente del Gobierno

OLATZ BARRIUSOBilbao

Una olla a presión. En eso se ha convertido para el PNV la moción de censura contra Mariano Rajoy presentada por Pedro Sánchez, en la que, una vez más, los cinco escaños jeltzales en el Congreso podrían ser decisivos. Tal y como han anunciado a través de las redes sociales, los jeltzales darán a conocer su voto mañana mismo, tras escuchar a Pedro Sánchez defender la moción de censura. Después de que el secretario general del PSOE intervenga sobre la tribuna, el EBB se reunirá de forma extraordinaria para decidir qué postura mantendrán. Desde el lunes por la noche los contactos entre el líder socialista y Andoni Ortuzar son constantes, y el presidente del PNV también está teniendo un diálogo fluido con el Gobierno central.

En esta ocasión la famosa llave en manos del PNV no es ninguna bicoca sino más bien un hierro candente que fuerza a Sabin Etxea a decidir entre lo malo y lo peor. La posición del soberanismo catalán, cada vez más proclive a respaldar la iniciativa del PSOE pese a que Puigdemont y la CUP prefieren la abstención, coloca al PNV en una tesitura endiablada en la que tendrá que elegir entre aparecer en solitario como el salvavidas de un Mariano Rajoy marcado a fuego por la corrupción de 'Gürtel' o contribuir a hacerle caer y enviar así los Presupuestos que con tanto esfuerzo político aprobó a un limbo incierto en el que la subida de todas las pensiones y los 540 millones de inversiones en Euskadi que permitirían, por ejemplo, impulsar las obras del TAV quedarían en entredicho.

La «presión», externa e interna, para influir en la decisión final del EBB es «tremenda», reconocen fuentes del partido, que esperará para decantarse a conocer la posición definitiva del PDeCAT, cuya ejecutiva se pronunciará esta tarde. Por el momento, los neoconvergentes ya han anunciado que votarán lo mismo que Esquerra, que es claramente favorable a respaldar a Sánchez para derribar a Rajoy. Las palabras del diputado republicano Gabriel Rufián en la sesión de control al Gobierno esta mañana en el Congreso no dejan lugar a dudas: «A nosotros nos hace la misma poca gracia votar con ustedes que seguramente a ustedes votar con nosotros», ha dicho, dirigiéndose al PSOE. «Pero es que echar a ladrones y carceleros de Moncloa no es una opción, es una obligación», ha abundado.

Si los soberanistas catalanes votaran a favor de la moción de censura, el PNV se convertiría en clave para decidir el éxito o el fracaso de la iniciativa del líder socialista. Y la presión llega también desde la izquierda abertzale, que no ha anunciado el sentido de su voto, irrelevante en la cuenta final si se produce la conjunción de socialistas, podemitas y soberanistas catalanes. Pero, por si acaso, y para colocar al PNV aún más en el centro de todas las miradas, Arnaldo Otegi ya ha saludado esta mañana la posibilidad de que nacionalistas vascos y catalanes «se unieran para echar a Rajoy del Gobierno». «Sería un acto de justicia poética», ha afirmado, convencido de que los jeltzales deben «rectificar» su «apoyo» a Mariano Rajoy. «La mayoría popular de este país considera que no hay que sostener ni un minuto más al Gobierno del PP», ha insistido Otegi.

Y desde el otro lado de la cuerda, el PP, cada vez más temeroso de que los jeltzales decidan respaldar la moción de censura, también tira y tira. El portavoz popular en el Congreso, Rafael Hernando, ya ha apelado esta mañana a la «madurez» del PNV para tomar la decisión correcta. «Un partido maduro como el PNV debe decidir lo que quiere hacer, si quiere sacar adelante los Presupuestos que acaba de aprobar o quiere generar inestabilidad y proponer un presidente que no tiene la confianza de la Cámara ni de los españoles».

Hernando sabe dónde busca las cosquillas, porque al PNV le horroriza un escenario de incertidumbre, que contaminaría la política vasca en puertas de las elecciones municipales y forales de la próxima primavera y podría servir para seguir engordando a Ciudadanos. Además, Hernando ha avisado a los jeltzales de que Pedro Sánchez no podría «sacar adelante» y gestionar unos Presupuestos que el PSOE ha rechazado con su voto. El PP debe ratificar las Cuentas el próxiomo 19 de junio en el Senado, donde tiene mayoría absoluta. No obstante, si propone modificaciones el proyecto debería volver al Congreso, donde ya sería Sánchez el que debería poner de acuerdo a una mayoría suficiente para volver a aprobar el proyecto original. Una posibilidad, y el PNV es plenamente consciente de ello, que no ofrece garantías suficientes de que las partidas destinadas a Euskadi se ejecutarán en tiempo y forma.

 

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