PP y Cs alcanzan un principio de acuerdo para la legislatura en Andalucía

Pablo Casado (i) saluda a Juanma Moreno. /EP
Pablo Casado (i) saluda a Juanma Moreno. / EP

Fuentes de ambos partidos confirman que de momento solo es programático

CECILIA CUERDOSevilla

PP y Ciudadanos han alcanzado esta tarde en Andalucía un «principio de acuerdo» para la próxima legislatura, según avanzaron ayer fuentes de ambas formaciones. Se trata de un acuerdo programático que terminará de perfilarse este viernes en una reunión técnica en el parlamento andaluz y que incluirá las medidas que servirán de hoja de ruta para la acción de gobierno.

Fuentes de ambos partidos indicaron que el acuerdo, de momento, no hace referencia a la composición de la mesa del parlamento. No obstante, desde el PP siempre entendieron que ambos elementos, al igual que la composición del gobierno, eran indisolubles. Por este motivo, todo apunta a que, como estaba previsto, finalmente la presidencia de la cámara, el órgano de control del poder legislativo, recaerá en Ciudadanos. Asimismo, este acuerdo sirve de base para un pacto de gobierno, con la presidencia en manos populares y un reparto equitativo de las consejerías.

El anuncio del principio de acuerdo, que se cerrará en una reunión a media mañana por parte de los equipos negociadores de ambos partidos, se produce horas después de que el líder del PP lamentara la paralización de las negociaciones y la cancelación, por parte de la formación naranja, de la reunión prevista ayer jueves. Una suspensión que no hizo sino acrecentar los recelos entre los populares, que veían cómo tras dos semanas de contactos aún no estaba cerrado el acuerdo programático. Por eso, urgían a la formación naranja a salir de lo que consideran una «situación extrema» por los plazos marcados por la normativa y agilizar el pacto o amenazan incluso con presentar su propio candidato a la presidencia de la cámara, «y el resto de partidos tendrán que decidir entre cambio o continuidad», dijo el líder del PP andaluz Juan Manuel Moreno.

«Nos vamos a quedar sin tiempo, faltan siete días y no tenemos cerrado ningún acuerdo», lamentó Moreno, que aunque admitió no entender los motivos del nuevo retraso, insistió en que si hay «plena voluntad», como se ha manifestado en varias ocasiones, el acuerdo no podía dilatarse en el tiempo. «No podemos retroceder ni parar por tacticismo político», reprochó el líder popular.

Desde el inicio, la pretensión del PP fue un acuerdo global, es decir, que además del pacto programático de legislatura incluyera la composición de la Mesa del Parlamento y el Gobierno, y que por tanto estuviera listo antes del día 27 de diciembre, fecha en la que se conforma la cámara regional. Pero Ciudadanos sigue apretando al PSOE para que sean ellos quienes se abstengan y evitar así contaminarse con un apoyo de Vox siquiera para obtener la presidencia de la cámara. Su actitud hacía pensar a sus futuros socios que buscaban solo el acuerdo programático y asegurarse este puesto, negociando después ya con más calma el reparto de consejerías del futuro gobierno. En ese contexto es en el que se enmarca el últimatum de Moreno ayer, dando por seguro que el PSOE no está por la labor de apoyar a la formación naranja.

En caso de desacuerdo, el bloque de derechas perdería el control de este órgano, ya que por número de votos la presidencia quedaría en manos del PSOE (la formación con más escaños), que lograría además otros tres puestos en la mesa, dejando dos para el PP y otros dos más para Ciudadanos. Según el reglamento, Adelante Andalucía y Vox tendrían como mucho un puesto simbólico, con voz pero sin voto.

Mientras se termina de cerrar el acuerdo, el resto de partidos se enfrascan en meter presión. El líder de Vox, Santiago Abascal, admitió este jueves en EsRadio que han iniciado «conversaciones» con el PP para poder estar presentes en la mesa de la cámara y negociar la investidura del futuro presidente, pero sin entrar en el gobierno. Unas declaraciones que sirvieron al PSOE para azuzar a Ciudadanos y reclamarle que aclaren si avalan esta negociación. «Rivera siempre dijo que no permitiría un gobierno de ultraderecha, le pido que desautorice esta negociación porque habrá engañado a los andaluces», le espetó el diputado socialista en el Congreso Miguel Ángel Heredia.