Ramón Espinar regresa a la política para liderar la rebelión territorial contra Pablo Iglesias

Iglesias anuncia un acuerdo entre Errejón y Espinar para Madrid. / Efe

El exdirigente de Podemos, considerado hasta ahora uno de los más fieles al secretario general, renunció a sus cargos tras la marcha de Errejón a Más Madrid

Ander Azpiroz
ANDER AZPIROZMadrid

Cuando el hambre entra por la puerta, el amor sale por la ventana. Este dicho popular puede aplicarse a la perfección al futuro más cercano de Podemos y Pablo Iglesias. La formación morada salvó los muebles por la mínima en las generales, pero tan solo un mes después se pegó un batacazo descomunal en las municipales, autonómicas y europeas.

La pérdida de poder regional ha provocado que algunos de los barones del partido, incluidos entre los más fieles a Pablo Iglesias cuando esté pugnó con Íñigo Errejón por el control de la formación –y le venció–, se hayan levantado en armas contra su secretario general.

El primero en alzar la voz fue el líder de Podemos en Aragón. Sin contar con el beneplácito de su propia ejecutiva regional, Nacho Escartín tiró por la calle de en medio y soltó la primera bomba. Horas después de fracasar su candidatura en las autonómicas –perdió el 70% de los votos que recogió de Pablo Echenique en 2015– Escartín echó la culpa a los dictados de Madrid y afirmó que Podemos «no puede ser, nunca más, una organización centralista que desprecie así a los territorios». «No nos vamos a callar a partir de ahora, más democracia interna es lo que hace falta», añadió.

Andalucía, organización que bajo el mando de la anticapitalista Teresa Rodríguez ha significado un dolor de muelas continuo para la dirección nacional, se apoyó de inmediato en la histórica victoria de José María González 'Kichi' en Cádiz para renovar su permanente reclamación de plena independencia respecto de a Madrid.

Hasta ahí todo de esperar. La gran sorpresa la ha dado Ramón Espinar, antaño uno de los más firmes defensores de Pablo Iglesias y su liderazgo. El exsecretario general del partido en la Comunidad de Madrid, que abandonó la política en enero tras la marcha de íñigo Errejón a Más Madrid, ha revelado esta madrugada su disidencia con Iglesias. Y, aunque sin decirlo abiertamente, ha presentado su precandidatura a una futura Asamblea Ciudadana –un 'Vistalegre 3'– en la que los inscritos votarán por el nuevo rumbo de Podemos, incluido el secretario general.

«No hay nadie hoy en Podemos que no piense que lo razonable sería encontrarnos en una Asamblea Ciudadana», mantiene Espinar en una tribuna publicada en 'eldiario.es'. «Todas las organizaciones políticas –añade– sufren mutaciones con el paso del tiempo, pero Podemos ha sufrido amputaciones en muy poco tiempo». Alude Espinar a las permanentes crisis internas de Podemos y de las que, por otro lado, no fue ajeno, según la versión que se mantiene desde el 'errejonismo'. Así, exige recuperar la pluralidad perdida: «Podemos se ha roto en pedazos».

Cambio de rumbo

Podemos ha optado, en primera instancia, por la contención ante el anuncio de Espinar. No es algo que haya sorprendido en los sectores del partido consultados. Espinar ya había avanzado sus movimientos en su cuenta de Twitter. Tampoco ha disimulado su cercanía al líder de Podemos en Castilla- La Macha, José García-Molina, quien de vicepresidente en el Gobierno del socialista Emiliano García-Page ha pasado a quedarse sin escaño en el Parlamento manchego. García-Molina tampoco ha ocultado en los últimos tiempos sus diferencias con Madrid.

Ante los adelantados ataques de Espinar, García-Molina y Escartín, u otros que se sumen a partir de ahora a su causa, la defensa de Iglesias y los suyos pasa por recordar la diferencia entre los resultados de las generales y de las autonómicas. El argumento será directo. En lo que respecta a Castilla-La Mancha, Iglesias obtuvo el 28-A un 10,1% de los votos, mientras que el candidato autonómico se quedó en el 6,9%. el 26-M. Muy malos números en cualquier caso.

Pretender virar el rumbo significa, en definitiva, un cambio del líder en Podemos, al que seguro acompañará todo su equipo y, quién sabe a día de hoy, si también la alianza con Izquierda Unida. Sería el final de una etapa política, e Iglesias, por su parte, el último en marcharse por la puerta de atrás de un quinteto fundador del que ya se han caído Luis Alegre, Juan Carlos Monedero, Carolina Bescansa e Íñigo Errejón. En cualquier caso, la última palabra de esta batalla la tendrán los inscritos de Podemos. Y ellos nunca le han dado la espalda a su líder de, por ahora, siempre.