Mujer Bond

Lashana Lynch. /AFP
Lashana Lynch. / AFP
Rosa Belmonte
ROSA BELMONTE

Tenemos una general y a una mujer al frente del CNI, aunque sea provisional. También lo es Rosa María Mateo. La provisionalidad en España puede durar más que un mes sin conexión a internet. No importa que 007 sea una mujer negra. Me preocupa más que sea fea (como George Lazenby). Habría preferido a Janelle Monáe antes que a Lashana Lynch, pero ahí está la chica para hacer ruido en los periódicos, porque Daniel Craig sigue siendo James Bond en 'Bond 25', aunque se despida. Quizá se haga la transición de hombre a mujer en la película. Quizá muera Bond. Quizá Craig decida quedarse. Lo que leemos en los periódicos no son más que cebos y promoción con calzador de una futura estrella. Con los políticos también pasa. A Errejón parece que lo quieren hacer nuevo Bond. Nuevo Churchill. Nuevo tres comidas diarias. Nuevo lo de siempre.

Hildy Johnson puede ser una mujer (Rosalind Russell) en 'Luna nueva' y un hombre (Jack Lemmon) en 'Primera plana', pero lo de James Bond es más complicado. A no ser que el concepto de agente secreto sea distinto. Las mujeres y los hombres somos diferentes. Vale, a lo mejor Adriana Lastra y Rufián, que se han reunido para presionar a Podemos en la investidura, sean iguales. Para el entrenamiento de las futbolistas estadounidenses que han ganado el Mundial se ha tenido en cuenta el ciclo menstrual de cada una. Tenían un programa de entrenamiento y un régimen adaptado a sus reglas (la primera mitad del ciclo es propicia a las roturas del ligamento cruzado de la rodilla). Y hay quien desprecia la biología a la hora de pregonar la igualdad.

Tengo una baraja de chicas Bond. A partir de ahora será como tener unas botas de Hitler. La franquicia Bond, tan zoquete como cualquier concejal, quiere que lo de chicas sea cambiado por mujeres. Mujeres Bond. La tontera de la corrección es lo único no provisional.