Descubriendo Noruega junto al pueblo sami

Descubriendo Noruega junto al pueblo sami

Tradiciones indígenas, música ancestral, artesanía tradicional y una fascinante cultura entre los espectaculares parajes del norte

ÁLVARO ROMERO

La fascinante Noruega esconde lugares espectaculares, rincones recónditos y exuberante naturaleza aún por descubrir. Cada vez son más los viajeros que deciden desplazarse hasta el norte de Europa y adentrarse en un país que ofrece multitud de posibilidades turísticas, desde recorrer los fiordos en crucero hasta ver el sol de medianoche, pasando por actividades relacionadas con la nieve, la caza de auroras o simplemente deslizarse en trineos tirados por perros.

El norte de Noruega es, posiblemente, la parte menos conocida del país. Las grandes ciudades escasean y las temperaturas se tornan extremas durante buena parte del año. Sin embargo es allí donde encuentra su sitio el pueblo sami que, con una población aproximada de 80.000 personas repartidas entre Noruega, Suecia, Finlandia y Rusia vive perfectamente adaptado a las circunstancias. Alrededor de la mitad de los samis se asientan en Noruega, la mayoría en el norte del país, sobre todo en la provincia de Finnmark.

Conociendo la cultura sami

Conocer la cultura sami, convivir unos días con ellos y disfrutar de sus tradiciones y costumbres son planes de altura con los que disfrutar al máximo de Noruega. Se definen como amantes de la naturaleza polar y lo dejan patente en cada uno de sus comportamientos, pues valoran el entorno y su cuidado por encima de todo. Aprovechan a la perfección las bajas temperaturas y la nieve transformando sus dificultades en oportunidades.

Todo turista que tenga la suerte de visitar la zona tendrá la oportunidad de aprender de primera mano el típico estilo de vida sami que ha ido pasando de generación en generación hasta la actualidad. Montar en trineo de perros, pasar la noche en un lavvo, típica tienda sami, bajo las auroras boreales, o disfrutar con sus renos. Incluso es posible alojarse con una de sus familias.

Se les considera un pueblo indígena con cultura e idioma propio, sin olvidar, por supuesto, su gastronomía. Es recomendable degustar platos típicos como el bidos, estofado de carne de reno; o el lefse, una torta fina hecha de patata.

Tradiciones y costumbres

Asistir a un festival sami es un buen punto de partida, además de divertido, ayuda a saber más sobre su cultura y sus tradiciones. En julio, el festival Riddu Riđđu que se celebra en Manndalen atrae a artistas y a curiosos de todas las partes del mundo. Los conciertos bajo el sol de medianoche, las numerosas actividades y una comida única hacen de Riddu Riđđu una concentración fuera de lo común.

Además de este, a lo largo del año se celebran más festivales y eventos reseñables como la Semana Sami o el Festival de la Pascua Sami, entreteniendo a los asistentes con conciertos, exposiciones y actividades tan divertidas como las carreras de renos o lanzamiento de lazo.

De tradición ancestral son también los «yoik», o canciones sami, una de las tradiciones musicales más antiguas de Europa. Tienen unas características vocales muy particulares y se cantan en honor a una persona, un animal o un lugar. Los yoik se pueden interpretar durante gran parte de las actividades cotidianas.

La importancia de los renos

Los renos han sido siempre una parte fundamente de la cultura sami. Prácticamente no hay parte del animal que no se use para algo, desde su carne como alimento hasta su piel y pelaje para hacer prendas de ropa y calzado. Sin olvidarse de los cuernos, los cuales sirven para crear útiles herramientas y hermosas obras de arte.

La cría de renos se practica en toda Noruega y países colindantes, en especial en el norte donde parte de la población vive de su explotación. La carne se vende por todo el país e incluso se exporta. Por ello no es de extrañar que sea un componente esencial de la gastronomía sami.