La alcaldesa de Cabezón de la Sierra denuncia por amenazas a varios de los vecinos de la localidad

La merienda posterior transcurrió con normalidad/BC
La merienda posterior transcurrió con normalidad / BC

Esperanza Lacalle Lacalle asegura que tanto ella como el resto de la comitiva que la acompañaba fueron abucheados e insultados a su paso por la plaza de la localidad el pasado 16 de agosto

Andrea Ibáñez
ANDREA IBÁÑEZBurgos

La alcaldesa de Cabezón de la Sierra, Esperanza Lacalle, denunció el pasado miércoles ante la Guardia Civil a un numeroso grupo de vecinos de la localidad que, según relata la amenzaron, abuchearon e insultaron durante la celebración de las fiestas de San Roque, cuando se dirigía a celebrar una merienda popular pagada por el Ayuntamiento.

Todo ocurrió en la tarde del 16 de agosto, cuando la corporación municipal, acompañada por invitados y un grupo de música se dirigía al prado que han acondicionado para la celebración de la merienda popular.

A las 19:30 horas, la comitiva de autoridades se dio cita en la puerta del Ayuntamiento para subir juntos hasta el lugar de la celebración. Justo cuando la alcaldesa se dirigía hacia la Casa Consisitorial, en la plaza, el presidente de la asociación cultural se acercó hasta la alcaldesa para pedirle que la Disco Móvil que ellos habían organizado fuese finalmente fuera de la plaza, que se encontraba abarrotada de gente. Hecho al que Lacalle se negó, ya que era un tema que se había tratado con anterioridad y se había cerrado en esa ubicación. Esto, al parecer, al presidente le no le gustó, según las palabras de la regidora.

Del mismo modo, la comitiva con ella a la cabeza y otras autoridades procedió a ir al lugar de la celebración desde la puerta del Ayuntamiento. En ese momento, explica Lacalle, que en la plaza había congregada mucha gente (en torno a unas 70 personas), que intentó impedir su paso. «Hubo amenazas, nos llamaron de todo, haciendo gestos. No contestamos a nadie y continuamos caminando. Aquello fue alucinante, me siento mal, acosada, no solo por mí sino por los que iban conmigo», asegura.

Lacalle decició actuar «porque la gente que me acompañaba tenía miedo. Por este motivo llamó al subdelegado del Gobierno «por lo que pudiera pasar».

Tras el altercado, la alcaldesa acudió a denunciar estos hechos «vandálicos que alteran el orden público» defendiendo que «solo quiere buena convivencia y el bienestar de todos con humildad y justicia».

Asimismo, asegura que «había familias apuntadas para ir a la merienda y pienso que fueron coaccionadas para no ir». Para la alcaldesa esta situación se da porque «algunos no asimilan el nuevo gobierno». Del mismo modo, asegura que se trata de un «hecho puntual» pero que no va a dejar pasar porque varios vecinos así se lo han pedido.

Para finalizar, según relata la denunciante, el senador del PP por Burgos, Javier Lacalle, se encontraba también entre la masa de gente, aunque aclara que «no insultó ni arremetió, pero sí se encontraba junto a los concentrados y con su presencia apoyaba a la multitud que había».