Las casas rurales aumentan su atractivo en Navidad para familias y grupos de amigos

Las casas rurales de la provincia rozarán el lleno en Nochevieja/Patricia Carro
Las casas rurales de la provincia rozarán el lleno en Nochevieja / Patricia Carro

Familias numerososas, o dispersas, y grandes grupos de amigos buscan localizaciones aptas para celebrar las fiestas | La ocupación hotelera es más modesta, con un 40% de previsión en Burgos

Andrea Ibáñez
ANDREA IBÁÑEZBurgos

La Navidad es tiempo de reuniones familiares, de empresa y grandes comilonas. Generalmente se suelen hacer en casas particulares, pero cada vez es más la gente que decide salir de la cocina y llegar a mesa puesta o salir de casa para disfrutar de unos días de tranquilidad en cualquiera de las múltiples opciones rurales que ofrece la provincia. Las casas rurales triunfan como alternativa al domicilio habitual, aunque no tanto así los hoteles.

Las previsiones para estas fechas por parte de los hosteleros no son muy halagüeñas. Tal y como explica Luis Mata, vicepresidente de los hosteleros, «las navidades suelen ser momentos de baja ocupación, de hecho muchos hoteles aprovechan para cerrar». La cifra de ocupación que se baraja para esta temporada está en torno al 40% , más allá de los repuntes de los fines de semana para las típicas cenas de empresa, que esas sí que tienen llenos los restaurantes de Burgos.

Más información

Además, los precios tampoco serán demasiado altos. «unos 50 euros con IVA incluido en un hotel tres estrellas», explica. Los usuarios más frecuentes sueles ser nacionales y algún despistado -y valiente- peregrino del Camino de Santiago. Plataformas como Airbnb, argumenta Mata, han hecho que se note el descenso en las reservas durante los últimos años.

Establecimientos rurales

Por otro lado, los ciudadanos burgaleses aprovechan los días navideños para hacer turismo rural. Familias muy numerosas o grandes grupos de amigos hacen que en Nochevieja (mucho más que en Nochebuena) estos establecimientos rocen el lleno.

«Se trata de un fecha consolidada», según explica Francisco Hernansanz, presidente de la Asociación de Turismo Rural de Burgos. Igual que la gente está acostumbrada a cenar fuera de casa el 31 de diciembre, en hoteles y restaurantes que cuentan con cotillón, también es muy habitual irse de casa rural a celebrar el fin de año.

Sin embargo, las cifras para la Nochebuena estarán cercanas al 65%. Nochebuena sigue siendo una fiesta más familiar, aunque sí que es cierto que las casas rurales son una buena alternativa para familias muy grandes, que no cuentan con una casa suficientemente amplia para albergar a todos sus miembros, o familias muy dispersas, que optan por reunirse en un punto intermedio. Y lo mismo ocurre con grupos de amigos. La realidad en este momento, es que «la demanda se incrementa año a año», ha explicado Hernansanz.