Cáritas registra un 27% de casos nuevos aunque el 50% de sus usuarios son crónicos

El arzobispo ha comparecido junto a Gutiérrez y Simón/BC
El arzobispo ha comparecido junto a Gutiérrez y Simón / BC

La entidad social atendió el pasado año a 7.663 personas, con más de 80.000 intervenciones, y cerró el ejercicio con un déficit de 149.500 euros

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

Cáritas Burgos atendió, el pasado año, a 7.663 personas a través de sus diferentes programas asistenciales y de apoyo social. Se realizaron más de 80.000 intervenciones, de las que se beneficiaron cerca de 13.000 personas. Los datos de la memoria anual muestran un incremento del 3% en el número de usuarios, casi irrelevante. Sin embargo, lo que más llama la atención a Cáritas es la cronicidad de las situaciones de precariedad y la entrada de nuevos casos, pese a la supuesta recuperación económica.

María Gutiérrez, coordinadora de Acción Social de Cáritas Burgos, iniste en que la recuperación está cogida «con alfileres». El 27% de las personas atendidas el pasado año, 2.014, acudieron por primera vez a la entidad social. Mientras, el 51% llevan más de cuatro años recibiendo el apoyo de alguno de los diferentes programas que se promueven en la provincia, lo que supone 3.800 del total de 7.600.

Además, el 22% de los que acuden a Cáritas residen en hogares en los que solo se cuenta con un ingreso, y el 60% viven en hogares con menores. Las necesidades siguen creciendo pese a que los datos macroeconómicos apunta a la superación de la crisis, y la memoria anual de Cáritas demuestra, una vez más, que la recuperación ha venido de la mano de la desigualdad. Empleo precario y trabajadores pobres es lo que detectan en la entidad social, ha asegurado Gutiérrez.

Por ese motivo, el arzobispo, Fidel Herráez, hace un llamamiento a la sociedad y a las administraciones para poner «fin a la economía». Es urgente, a su modo de ver, plantear un cambio en el concepto de economía, para que deje de mirar únicamente el crecimiento de bienes materiales y se ocupe del desarrollo de todos los seres humanos, «no solo de algunos». Herráez ha insistido en que una economía que se preocupa solo del dinero «es una economía que mata».

Caída en los donativos

Igualmente, Cáritas Burgos pide a los ciudadanos que continúen con su labor de colaboración pues, precisamente la idea de una recuperación económica, ha hecho caer las donaciones. Entre 2013 y 2017, los donativos y las herencias se han reducido un 42%, y un 16% solo el pasado año. No obstante, son la principal fuente de ingresos, con el 35,9% del total, de ahí la preocupación de Jorge Simón.

El director de Cáritas ha explicado que, en 2017, la entidad destinó 4,4 millones de euros a sus programas (asistenciales, de empleo, infancia, personas sin hogar o cooperación interancional). Los ingresos, sin embargo, se quedaron en 4,2 millones, así que cerraron el ejercicio con un défici de 149.500 euros. Y «no se puede vivir en el déficit permanente», recuerda Simón, quien apunta que este año no habrá recortes, pues cuentan con recursos, pero esta situación no se puede prolongar en el tiempo.

Del total de 4,2 millones de ingresos, 1,5 millones corresponden a donativos y herencias. Los socios aportan 366.430 euros, mientras que Cáritas recibe 1,3 millones con convenios y subvenciones públicas. Igualmente, la entidad cuenta con 465.000 euros de otros organismo relacionados con la Iglesia y de campañas puntuales, y con 344.000 euros de fundaciones o entidades privadas.

La caída de los donativos «pone en peligro la sostenibilidad de Cáritas», ha asegurado Simón, y «sin Cáritas, nuestra sociedad sería más desgraciada», ha apuntado el arzobispo. la entidad cuenta con casi 800 voluntarios, más 60 técnicos, repartidos por toda la provincia.

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