Desarticulado el grupo criminal que atracó una sucursal bancaria en Arija

La Guardia Civil ha intervenido numeroso material/GIT
La Guardia Civil ha intervenido numeroso material / GIT

La Guardia Civil detiene a dos de los autores del robo cometido el pasado mes de noviembre en una sucursal bancaria en Arija e interviene numeroso material delictivo

Gabriel de la Iglesia
GABRIEL DE LA IGLESIABurgos

La Guardia Civil ha desarticulado un «peligroso» grupo criminal dedicado al robo con violencia al que se le imputa el robo cometido el pasado mes de noviembre en una sucursal bancaria de Arija. La operación, denominada 'Criprinus' se ha saldado, de momento, con la detención de J.I.Q.M, de 55 años de edad, y M.L.C.G., de 54 años. Asimismo, también se ha investigado a J.L.P.V., de 56 años. A juicio de los investigadores, todos ellos son autores, en distinto grado, de los delitos de robo con violencia e intimidación, contra la salud pública por tráfico de drogas y por tenencia ilícita de armas.

Todos los detenidos son delincuentes «históricos» dedicados al robo con violencia

Según ha explicado esta mañana el subdelegado del Gobierno en Burgos, Roberto Saiz, la operación se activó a raiz del robo a mano armada cometido el pasado mes de noviembre en una sucursal bancaria de Arija, que ya fue objeto de un robo similar años atrás. En esta ocasión, los ladrones entraron en la sucursal a primera hora de la mañana a punta de pistola, amenazando a la trabajadora y a dos clientes, que acabaron maniatados y amordazados mientras se cometía el robo. En total, los ladrones se llevaron 3.500 euros antes de darse a la fuga en un vehículo, cuya identificación por parte de los testigos resultó fundamental.

Y es que, según han explicado fuentes de la Guardia Civil, se comprobó que dicho vehículo se vinculaba con otros actos delictivos similares, lo que dio pie al desarrollo de la investigación en torno a los principales sospechosos.

Finalmente, la colaboración entre los cuerpos de la Guardia Civil de Burgos y Cantabria derivó la semana pasada en el desarrollo de hasta cuatro registros domiciliarios en las localidades cántabras de Castro Urdiales y Noja, donde residen dos de los supuestos autores. En dichos registros, los agentes actuantes intervinieron numeroso material utilizado para los robos. Entre todo el material destaca la presencia de una pistola de 9 mm con su correspondiente munición, diferentes placas de matrícula, una cámara endoscópica, sendas lanzas térmicas, un escaner detector de metales en pared, un maletín de ganzúas eléctricas o una réplica de un fusil de asalto.

Adicionalmente, en uno de los registros, en el que fue detenida M.L.C.G., esposa del principal sospechoso, también se localizaron 250 gramos de cocaína, otros 250 gramos de sustancia de corte, 200 gramos de hachís, balanzas de precisión y material para el corte y distribución de la droga.

En búsqueda

Actualmente, la operación se mantiene abierta a la espera de la localización y detención del tercer sujeto investigado, si bien, la Guardia Civil confía plenamente en poder cerrar el caso en breve. No en vano, todos los investigados son delincuentes «históricos» dedicados al robo con violencia y con numerosos antecedentes penales a sus espaldas. De hecho, uno de ellos ya está en la cárcel como resultado de una operación anterior.

En este sentido, fuentes de la Guardia Civil consideran que se trataba de un grupo con «cierto grado de profesionalización» y «muy peligroso», que asumía la posibilidad de abrir fuego llegado el caso. De hecho, «no se descartan» nuevas imputaciones por delitos similares en otros puntos de la geografía, según los agentes actuantes.

Sea como fuere, lo cierto es que la Guardia Civil ha vuelto a dar un golpe al crimen organizado. Y ya van varios. Así lo ha subrayado el subdelegado, que ha recordado que ya se han esclarecido los tres robos con violencia cometidos en 2017 sobre diferentes sucursales bancarias en la provincia (Belorado, Estépar y Arija).

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