La situación de la Atención Primaria en la provincia sigue en el aire tras un Pleno de la Diputación estéril

Imagen del Pleno de la Diputación reunido hoy. /APM
Imagen del Pleno de la Diputación reunido hoy. / APM

La mayor parte de la sesión plenaria, los diputados debatieron sobre los hechos vividos por Ciudadanos el día del Pleno de Constitución del Ayuntamiento de Burgos y el Día del Orgullo en Madrid, cuestiones ajenas a la institución

Aythami Pérez Miguel
AYTHAMI PÉREZ MIGUELBurgos

El primer pleno ordinario de la Diputación de Burgos ha pasado de largo por encima de las dos únicas proposiciones que afectan a los vecinos de la provincia. El debate sobre la Imprenta Provincial y la necesidad de cubrir las plazas de médicos de Atención Primaria en los consultorios y centros burgaleses ha sido rápido si lo comparamos con el tiempo que se ha dedicado a debatir las dos proposiciones presentadas por Ciudadanos.

Una de ellas pedía la condena de los hechos ocurridos en el Ayuntamiento de Burgos el día 15 de junio de 2019, cuando se constituía el Consistorio de la capital. La otra proponía la condena política de los hechos acontecidos durante la celebración del Día del Orgullo LGTBI. En ambos casos las proposiciones han sido aprobadas por 13 votos a favor (PP, Cs y VOX) y 11 en contra (PSOE).

En lo que respecta a ambas proposiciones, estas ya se han presentado en otros órganos plenarios de otras instituciones, Cs se queja de haber sufrido agresiones a la entrada al ayuntamiento de Burgos y durante la celebración del Orgullo. «Más allá de colores políticos esto es un manifiesto contra los actos que coartan la libertad y para que no vuelva a ocurrir», ha apuntado Munguía. Por su parte, David Jurado, portavoz socialista, ha criticado que las proposiciones «no afectan a la provincia». Jurado ha apuntado que Ciudadanos está empleando una táctica para distorsionar la realidad y buscar la confrontación, «si lo que se quiere es condenar la violencia, cuentan con nosotros pero esa no es su intención sino que lo que quieren es confrontar», ha señalado Jurado, «si hay agresiones vayan al juzgado pero no lo han hecho».

Por su parte, los 'populares' han apoyado a Ciudadanos mientras que el diputado de Vox, Nicasio Gómez, se ha limitado a mostrar su descontento con el desfile del Día del Orgullo, «me parece obsceno, inmoral y ofensivo para la juventud», ha apuntado Gómez en su única intervención en la sesión plenaria.

Rechazo a la 'urgencia' de la proposición sobre la Atención Primaria

Durante la sesión, y mediante el procedimiento de urgencia, el PSOE ha registrado una moción con la que se quería instar a la Junta de Castilla y León a cubrir las plazas de médicos de Atención Primaria en los centros de salud y consultorios de la provincia, especialmente en este período estival en el que los pueblos reciben gran cantidad de visitantes.

Antes de debatir esta cuestión el Pleno debía aprobar la urgencia o no de la moción y con los votos contrarios de Cs, PP y Vox no se ha llegado a debatir la proposición del PSOE. Suárez ha apuntado que esta cuestión «es urgente hoy como lo era ayer».

La moción no ha sido debatida pero el presidente provincial, César Rico, sí se ha comprometido a elaborar un texto, que pasará a los portavoces de los grupos, para posteriormente remitir a la Junta. En el texto se pedirá, en esencia, lo que pedía la proposición, que se cubran las vacantes médicas en los centros de salud de los pueblos burgaleses.

Por otro lado, los votos contrarios de Cs, PP y Vox han tumbado la propuesta del PSOE sobre la aprobación de un reglamento general de funcionamiento de la Imprenta Provincial. Los tres grupos han votado en contra para, finalmente, acabar poniéndose de acuerdo en que Borja Suárez, portavoz del PP, realice una «instrucción de funcionamiento de la imprenta», según las palabras de Suárez. Es decir, el Pleno ha rechazado realizar un reglamento general de funcionamiento de la Imprenta Provincial pero sí se ha comprometido a poner orden y clarificar los servicios que presta, la organización y el futuro de la misma.

Purificación Rueda, diputada socialista, ha explicado que su grupo pretendía que la Diputación estableciese una regulación propio para la imprenta que clarificase los trabajos que esta puede realizar para no acabar beneficiando a unos pueblos o entidades y perjudicando a otros. Para Ciudadanos, según su portavoz Eduardo Munguía, la proposición tenía un punto «cuestionable» y era el de que el fin de la imprenta es dar cobertura a todas las peticiones, lo que para Cs es «poco discriminatorio» y entraría en la «competencia desleal» frente a otras imprentas.

Para el PP, «no hay anarquía ni descontrol en la imprenta». Suárez ha apuntado que «la imprenta trabaja para la Diputación, no para todos los ayuntamiento sino que realiza los trabajos que la Diputación encarga». Lo que sí ha reconocido Suárez es que es necesario un debate sobre la organización, los servicios y el futuro de la Imprenta Provincial. Por esa razón, aunque no se ha aprobado la proposición socialista para aprobar un reglamento general de funcionamiento sobre la misma sí se elaborará una «instrucción de funcionamiento» de esta.