Llano de Bureba se moviliza contra la instalación de una macrogranja

El proyecto contempla una instalación para 2.685 cabezas./EFE
El proyecto contempla una instalación para 2.685 cabezas. / EFE

Un grupo de vecinos de la localidad y su entorno se han constituido en plataforma para intentar frenar un proyecto que consideran que tendrá demasiados «efectos negativos»

Gabriel de la Iglesia
GABRIEL DE LA IGLESIABurgos

El proyecto no gusta. Un grupo de vecinos de Llano de Bureba y varias localidades cercanas han comenzado a coordinarse para intentar frenar el proyecto de instalación de una macrogranja para 2.365 cerdas de cebo. Un proyecto que acaba de salir a información pública y que, según manifiesta David Martínez, portavoz de la plataforma recién creada, no acarreará «ningún beneficio para el pueblo», sino todo lo contrario.

En este sentido, afirma, la instalación de la macrogranja tendrá un «impacto medioambiental severo» en el entorno, debido, fundamentalmente, a la elevada cantidad de purines que se prevé que genere la macrogranja. «Los cerdos sólo hacen tres cosas: comer, dormir y producir excremento», explica. «La licencia que se ha solicitado es para 2.365 hembras de cebo» y «cada hembra puede tener diez o doce lechones por parto y puede parir dos veces al año», añade. Esto significa que, en momentos concretos, pueden coincidir en la misma instalación «más de 20.000 cerdos», que es una «cifra muy seria».

En este escenario, y teniendo en cuenta la composición de los purines, desde la plataforma se insiste en que el proyecto puede generar un fuerte impacto sobre el entorno. «Esa elevada cantidad de purines puede contaminar las aguas» tanto subterráneas como superficiales y provocar también «contaminación atmosférica» debido a la presencia de metano. Y eso sin olvidar el olor que provocará una piscina de purines como la proyectada, de 40 por 80 metros de superficie y la atracción de insectos.

A mayores, desde la plataforma consideran que la macrogranja también acarreará otros problemas complementarios, como el elevado «tráfico de camiones» que circulará por «carreteras que no están adaptadas para ello o la «contaminación» que generará la planta incineradora proyectada dentro del complejo ganadero.

«Demasiados efectos negativos»

A la vista de estas circunstancias, y siguiendo el ejemplo de otras plataformas vecinales que han comenzado a movilizarse ante la proliferación de proyectos de este tipo en Castilla y León, varios vecinos de Llano de Bureba han comenzado a moverse. El primer paso será, según explica Martínez, presentar alegaciones al estudio de impacto ambiental presentado por la empresa promotora. Un estudio que inicialmente fue publicado en el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl) el pasado 1 de junio pero que tuvo que volver a publicarse el pasado día 18 al no haberse incluido en la versión web.

A este respecto, Martínez, que también es responsable de la Asociación Cultural de Llano de Bureba, confirma que la plataforma ya se ha puesto en contacto con difernetes colectivos, incluido Ecologistas en Acción, para redactar una batería de alegaciones técnicas al proyecto. En principio, dichas alegaciones deberán presentarse en las próximas semanas.

Mientras tanto, la plataforma también ha comenzado a reunirse con vecinos y colectivos del entorno con el objetivo de unir fuerzas contra un proyecto cuyas consecuencias, a juicio de Martínez, se dejarán sentir en varios kilómetros a la redonda, tal y como está sucediendo ya en otras explotaciones ganaderas similares.

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