Cuatro heridos en una explosión en una vivienda en Villasana de Mena

El inmueble ha quedado destrozado / Luis Calabor/ EL CORREO

Una explosión de gas registrada pasadas las 10 horas de esta mañana en una vivienda de la calle Eladio Bustamante se cobra cuatro heridos

SOLANGE VÁZQUEZ y SERGIO LLAMAS
SOLANGE VÁZQUEZ Y SERGIO LLAMASVillasana de Mena

Las cuatro personas, una mujer y tres hombres, que resultaron heridos esta mañana en la explosión en un bloque de viviendas de Villasana de Mena, continúan ingresadas el Hospital de Cruces. Dos de las víctimas, que presentan quemadruras en el 7% y el 10% de su cuerpo, respectivamente, están en la Unidad de Grandes Quemados. Las otras dos se encuentran en las unidades de Cuidados Intensivos (UCI) y Anestesia de Reanimación, según el parte médico remitido por el centro hospitalario y recogido por Europa Press.

Los heridos son Pilar, una mujer de mediana edad de origen colombiano, que se encontraba en el domicilio, ubicado en el primer piso de un bloque de dos alturas de la calle Eladio Bustamante, y tres operarios (G.J.I., de 37 años, J.I.T.L., de 36, y M.J.I., de 24) que realizaban reparaciones en la casa. Las primeras hipótesis apuntan a que el violento estallido, que sobre las 10.20 horas ha arrancado la fachada, ha podido deberse a que en el transcurso de los trabajos -los obreros inyectaban espuma en la cámara de la pared para acabar con las humedades- se ha tocado la conducción del gas.

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Según informa EL CORREO, Pilar se ha llevado la peor parte: ha sufrido quemaduras y, al ceder el forjado del inmueble, se ha precipitado al piso inferior, una caída de unos cuatro metros que le ha causado lesiones, por lo que ha sido trasladada al Hospital de Cruces, lo mismo que los trabajadores, cuyas heridas son de menor consideración y se reducen, principalmente, a cortes y quemaduras en las manos . Afortunadamente, el marido de la mujer herida estaba fuera, paseando al perro, y su hijo se encontraba trabajando en Bilbao, por lo que no se hallaban en el piso en el momento del accidente.

Según el parte médico, la mujer, de 57 años, presenta un politraumatismo por explosión y quemadura del 5% de superficie corporal en ambas extremidades superiores. La paciente se encuentra estable dentro de la gravedad, siendo su pronóstico reservado. Se encuentra ingresada en la unidad de Anestesia Reanimación.

Por otro lado, un varón de 24 años, identificado como M. J. I., presenta quemadura en el 3% de superficie corporal, de segundo grado superficial en cara, y en torno al 1% de superficie en codos y rodillas (total 4%). Se encuentra estable y su pronóstico es reservado. Ha quedado ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos.

Por su parte, otro varón de 36 años, J I.T.L., sufre quemadura del 3% de superficie corporal, de segundo grado superficial en cara y del 4% de superficie de segundo grado superficial e intermedio en ambas manos (total 7%). También se encuentra estable y ha quedado ingresado en Unidad de Grandes Quemados.

Por último, un varón, de 37 años e identificado como G.J.I, sufre quemaduras en el 10% de su cuerpo, en cara y cuero cabelludo, manos, antebrazos, rodilla izquierda y parte interna de los muslos. Su pronóstico es reservado y se encuentra ingresado en la Unidad de Grandes Quemados.

Ventanas a 30 metros

«Las ventanas de la casa han aparecido a 30 metros del lugar de la explosión, que ha sido fortísima y se ha oído en todo el pueblo. Hay escombros al otro lado de la carretera», asegura un vecino de la localidad. «La gente se ha asustado mucho. Sobre todo, la vecina del piso superior al del accidente, que hacía poco que había salido de casa», explica.

Hasta el lugar del siniestro se han desplazado varias dotaciones sanitarias y cuatro camiones del parque de Bomberos de Balmaseda, que, entre otras tareas, han tenido que sofocar el fuego que se ha desencadenado a raíz de la explosión. «Estamos muy agradecidos de que hayan venido... ¡Salía un humo negro que imponía!», detalla el vecino.

Según varios testigos, al menos cinco residentess de casas cercanas han salido por su propio pie de las viviendas tras oír el estruendo y dos perros -Lagun y Zuri- han sido sacados del domicilio en el que estaban después del siniestro.

«He salido pitando»

Virginia Ezquerra, que regenta una ferretería situada debajo del lugar del accidente y que también vive en el inmueble, estaba trabajando cuando ha oído «una explosión muy fuerte». En ese momento, ha salido «pitando» del negocio. «He gritado y he mirado a ver si había un accidente en la carreta, pero al levantar la mirada ya he visto que era el edificio. Entonces, como mi marido estaba en casa, he corrido a llamarle para ver si estaba todo bien», recuerda «todavía con taquicardia». Según cuenta, su esposo no ha sufrido ningún daño, pero el inmueble sí. «Nos han dicho que no podemos volver a casa de momento. No sabemos hasta cuándo va a durar esta situación», afirma. Según recalca, los daños materiales son lo de menos: lo fundamental es que no ha habido que lamentar una tragedia y el estado de su vecina Pilar no reviste gravedad. «Quizá caerse al piso de abajo ha sido lo mejor que le ha podido pasar. Si se queda inconsciente, con la barbaridad de humo negro que salía, se hubiese asfixiado», apunta.

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