Los Padres Paúles buscan un operador para reabrir el balneario de Valdelateja tras diez años cerrado

Imagen de Valdelateja/BERNARDO CORRAL
Imagen de Valdelateja / BERNARDO CORRAL

Los propietarios destacan que la infraestructura y las licencias han pasado por «vicisitudes», trámites «ya solucionados», y la Junta autorizará un aprovechamiento de aguas a ambos lado del río Rudrón

J. LÓPEZ / ICAL

La Congregación de la Misión de los Padres Paúles, propietarios del balneario de Valdelateja, buscan actualmente un operador que esté interesado en reabrir las instalaciones después de diez años cerrado y atravesar un sinfín de obstáculos legales y recursos judiciales que han envuelto las autorizaciones por el aprovechamientos del agua.

Finalmente, tras un proceso «larguísimo administrativo de gestiones» que podrían ver pronto la luz al final del túnel, según informaron a Ical fuentes de Los Paúles, el establecimiento podría volver a abrir sus puertas para dar un servicio fundamental para el Valle de Sedano y el Parque Natural de las Hoces del Alto Ebro y Rudrón, con la generación de empleo en la zona.

La prioridad principal es reabrir Valdelateja como balneario, «porque es como más empleo se crea». Pero Los Padres Paúles no rechazan que pueda ser como residencia de turismo rural, si bien tiene menos impacto en el empleo. «Queremos una repercusión social, con atención médica y servicios más potentes, además de creación de más empleo para la zona. Sería nuestro deseo, pero el sector es mucho más complejo que el de la hostelería pura y dura», señalan a Ical fuentes de la Congregación.

El histórico establecimiento abrió a finales del siglo XIX y fue convertido en hospital de primeros auxilios durante la Guerra Civil. Fue adquirido por los Jesuitas, que lo adaptaron como residencia de verano, y lo vendieron en 1967 a los Paúles, que lo utilizaron hasta 1995 para colonias infantiles. Tras operar unos años como balneario, cerró en 2009 y desde entonces ha atravesado diferentes obstáculos legales que ahora parecen, en parte, solventados.

El balneario ha pasado por muchas «vicisitudes». Estuvo cerrado por una serie de demandas de la Junta Vecinal de Valdelateja y algunos aspectos que, recuerdan, se enconaron con los antiguos arrendatarios del balneario. Por fortuna, hay una solución y la Dirección General de Energía y Minas de la Junta ha tomado la decisión de hacer una autorización para el aprovechamiento de las aguas a ambos lado del río Rudrón.

Por ello, uno de los siguientes pasos es conseguir un operador de balnearios. «Hemos terminado el proceso y estamos buscando. Ya se ha mostrado a algunas de estas firmas, pero no se ha llegado a un acuerdo de cesión», explican las mismas fuentes.

En la actualidad a pesar de estar cerrado desde diciembre de 2009, las condiciones del espacio «son muy aceptables» porque se ha mantenido vigilado. Sin embargo, admiten que sería necesaria una inversión en equipos de balneoterapia y mobiliario: «Está vacío, pero en un estado muy digno».

De abrir finalmente, Valdelateja se convertiría en un «perfecto resultado para una zona deprimida», donde sería la hostelería «de referencia», ya que en el Parque de las Hoces es «prácticamente imposible establecer una actividad económica compatible con el estatus actual». «Es una perlita porque no hay sitios para alojarse en la zona y podría ser un foco importante. Tras el calvario judicial y litigiosa ahora estamos en una zona más tranquila», aseveran Los Padres Paúles.

Al respecto, la meta es cumplir la «misión de hospedaje en la zona», porque lo «verdaderamente trágico» es que hasta 2009 generaba hasta 22 puestos de trabajo en zona de Sedano, pero «se fueron a la calle» con el anterior arrendatario, en un «lugar tan necesitado de empleo».

A falta de cerrar algunas licencias con la CHD y el Parque Natural, «se ha dado un paso muy importante» con la aprobación por parte de la Junta del perímetro de protección, que significa que el agua de manantial en ese perímetro «es para uso del balneario». Esto se traduce en que se podría abrir ya el balneario, pero la trama burocrática para este tipo de establecimientos es larga. En todo caso, y por último, lamentaron la «mala intención» de ciertas personas y colectivos en este «calvario burocrático lamentable por recursos, vertidos y aprovechamientos, una década bloqueado, que sigue con algún recurso a la decisión de la Junta.