Paleolítico Vivo crece con un edificio multiusos inspirado en la célula y en Rodríguez de la Fuente

Safari en jeep por Paleolítico Vivo. /Paleolítico Vivo
Safari en jeep por Paleolítico Vivo. / Paleolítico Vivo

El nuevo inmueble contará con un espacio de hostelería, biblioteca e, incluso, un 'paseo de la fama' con referentes medioambientales | Especial importancia adquiere el área reservada para cuestiones veterinarias

Aythami Pérez Miguel
AYTHAMI PÉREZ MIGUELBurgos

Paleolítico Vivo crece. En esta ocasión no se trata de la introducción de una nueva especie ni del nacimiento de un animal. Paleolítico Vivo contará en el 2021, si todo sigue los planes de Eduardo Cerdá, fundador y responsable de gestión, con un edificio multidisciplinar que dará servicios a los visitantes y suplirá las carencias que ahora se le presentan al proyecto, por ejemplo, en temas veterinarios.

En Salgüero de Juarros se desarrolla esta iniciativa dirigida por biólogos, naturalistas y científicos que buscan fomentar la conservación de la naturaleza, las especies amenzadas y su equilibrio con el hombre. Lo que busca Paleolítico Vivo es la inmersión total en la Prehistoria. Mediante safaris y visitas a pie se puede uno acercar a bisontes europeos, caballos Przewalski, tarpanes o uros, animales que vivieron en Europa hace 10.000 años. Paleolítico Vivo no solo son animales y safaris, es un equipo multidisciplinar con áreas relacionadas con la investigación, el turismo y la conservación.

Un edificio con apariencia circular, inspirado en las células animales, es el futuro de este proyecto. Cerdá explica que será un edificio multifuncional «homenajeando a la célula que es el elemento común a los seres vivos y el origen de todo». Ya tienen listos los planos a escala para su construcción en una parcela que han adquirido en Salgüero de Juarros.

El edificio será redondo y contará con una sala para hacer talleres, la recepción, la tienda, las oficinas y una zona de hostelería y restauración. Paleolítico Vivo se está habilitando como parque zoológico y Cerdá explica que quieren un espacio para los animales que estén heridos o enfermos y otro específico para rapaces, por lo que se reservará un lugar en el edificio para temas veterinarios.

Bisonte europeo.
Bisonte europeo. / Paleolítico Vivo

Diseñar este edificio ha sido un reto pero también emocionante. Se ha intentado responder a las necesidades que ahora tiene Paleolítico Vivo de una forma original y simbólica. En la parte interna del inmueble con forma celular habrá un espacio al aire libre donde se instalará un escenario y una grada pequeña para demostraciones de cetrería.

Igualmente, habrá una biblioteca especializada en medio ambiente a la que se accederá por una escalera de caracol con la forma de la molécula de ADN.

Lo que se tenía claro de este proyecto es que tenía que ser un mensaje al universo, algo que superara la visión del ser humano y todo el mundo identificase. Para Paleolítico Vivo el edificio viene a cubrir una serie de necesidades que han surgido a medida que el proyecto ha crecido. El 2018 se cerró con 15.000 visitas y se busca dar el mejor servicio posible, «nadie se nos ha quejado pero queremos mejorar lo que ofrecemos», apunta Cerdá.

Plano del futuro edificio.
Plano del futuro edificio. / Paleolítico Vivo

La reserva se encuentra en una zona apartada, con lo que ahora contará con baños, servicio de hostelería y también zonas para talleresy una biblioteca para fomentar esa parte de concienciación tan importante dentro del proyecto, por ejemplo.

¿Cómo lo haría Rodríguez de la Fuente?

Los planos a escala ya están elaborados pero no hay un presupuesto. «Ahora hay que sentarse a estimar el coste real del edificio. Habrá que ajustar el precio del edificio a lo que podremos llegar porque tampoco hay muchas ayudas para este tipo de proyectos», reconoce Cerdá.

Aún así, en Paleolítico Vivo se piensa en grande. «Tenemos como referente de este proyecto a Rodríguez de la Fuente y queremos ser como él en el sentido de no conformarnos con algo pequeño, llegar lo más lejos posible», añade uno de los fundadores y gestor.

En este sentido, dentro de esta célula convertida en edificio se reservará un espacio para una especie de 'paseo de la fama' de esos referentes medioambientales como Jacques Cousteau o Jane Goodall y tomando especial protagonismo: Félix Rodríguez de la Fuente. «Nos vamos a centrar en la gente que ha luchado y lucha por el medio ambiente», señala Cerdá.

Los siguientes pasos para ver a esta 'célula' convertida en edificio será presupuestar el proyecto, buscar líneas de ayuda y acudir a los permisos administrativos. Se estima que podría estar concluido en 2021, ya que el año 2020 se reserva para la obra.

Paleolítico Vivo tiene un tope: 25.000 visitantes anuales

Paleolítico Vivo cerró el año 2018 con 15.000 visitas. El año 2017 rondaron las 7.000 u 8.000 visitas, con lo que las cifras se han duplicado en un año. Se han adquirido nuevos vehículos que han posibilitado realizar más visitas. «Ahora podríamos acoger más visitas pero estamos al cien por cien de vehículos y personal», reconoce Cerdá.

La esencia de Paleolítico Vivo no es ser un lugar masificado con consecuencias negativas para el medio natural, como el bosque o la fauna. «Esto no es un zoo, es una experiencia más exquisita y personalizada. El día que Paleolítico Vivo llegue a las 25.000 vistas no va a crecer más, con eso daremos a los animales una buena calidad de vida y lo mantendremos en orden», apunta Cerdá. En Paleolítico Vivo importa la calidad de lo que se ofrece, no la cantidad.