Los productores de Caderechas comenzarán una mermada campaña de recogida de cerezas a primeros de julio

Cerezas del valle de las Caderechas./BC
Cerezas del valle de las Caderechas. / BC

Dos heladas en abril y otra en mayo reducen la producción, que previsiblemente será un 60% inferior a la de un año normal

César Ceinos
CÉSAR CEINOSBurgos

Los productores de cerezas del valle de las Caderechas prevén iniciar la recolección en la primera semana de julio. Según ha explicado esta mañana el presidente de la Asociación de Productores y Comerciantes de las Caderechas, Juan José Gandía, los conocidos frutos rojos de la comarca se podrán probar en la Feria de la Cereza, que tendrá lugar el 7 de julio en Aguas Cándidas.

Como es habitual, la calidad del producto no se podrá poner en duda, pero la cantidad sí. Dos heladas en el mes de abril y una tercera en mayo provocaron que la cosecha, tras realizar los primeros cálculos, sea un 60% inferior a la de un año normal. Las bajas temperaturas castigaron sin piedad a las variedades de floración temprana, como 'lapins', 'roja de milagro' o 'fresona' y a la parte baja del valle. En esta zona, en la que están ubicadas localidades como Salas de Bureba, Oña, Cantabrana o Terminón, la caída puede ser hasta del 90%, ha asegurado Gandía.

También son muy bajas las estimaciones de cosecha en los árboles de Madrid de Caderechas y Huespeda, ya que en estos territorios la floración suele llegar antes y las heladas «han afectado mucho», ha explicado el presidente de la Asociación de Productores y Comerciantes de las Caderechas.

En cambio, algo más positivos son los primeros cálculos en las zonas altas del valle (Oscandio o Herrera de Caderechas), donde han previsto perder la mitad de la producción respecto a un año normal, y en variedades de floración tardía, como cerezas 'sumitt'.

Por último, Gandía ha comentado que la producción de cerezas descenderá previsiblemente en toda España, por lo que supone que el precio será más alto, aunque ha reconocido que será el mercado el que 'decida' la venta de cada fruto rojo. «El mercado manda», ha concluido.