El TSJ ratifica la condena a cuatro años de prisión por cultivar 221 plantas de marihuana

Sede del Tribunal superior de Justicia de Castilla y León. /
Sede del Tribunal superior de Justicia de Castilla y León.

El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León desestima el recurso interpuesto por el condenado, al considerar totalmente probado que la plantación era suya, al igual que la cocaína localizada en el registro del garaje familiar

Gabriel de la Iglesia
GABRIEL DE LA IGLESIABurgos

La Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Castilla y León ha ratificado la condena a cuatro años de prisión emitida el pasado mes de marzo por la Audiencia Provincial de Burgos contra un hombre acusado de un delito contra la salud pública por cultivo de marihuana y posesión de cocaína.

Los hechos enjuiciados se remontan a septiembre de 2016. En el marco de un dispositivo de localización de plantaciones de marihuana en la provincia, la Unidad Orgánica de Policía Judicial de Burgos detectó, gracias a las imágenes aéreas captadas desde un helicóptero, lo que parecía ser una plantación al aire libre situada en una zona de difícil acceso del paraje de San Miguel, en uno de los márgenes del río Valdavia a su paso por la zona de Melgar de Fernamental.

Una vez divisada la plantación, los agentes consiguieron acceder hasta ella, contabilizando un total de 221 plantas enraizadas directamente al suelo y en una fase de maduración muy avanzada. Al localizar numerosos utensilios utilizados para el cultivo y cuidado de las plantas, se decidió colocar una cámara de grabación junto a las bombas de agua halladas, con el objetivo de identificar al propietario de las mismas.

El posterior análisis de las imágenes obtenidas permitió a los investigadores identificar al acusado, J.C.M.B., que contaba con antecedentes penales por hechos similares.

Dado este paso, la operación se aceleró, y además de la detención del sujeto, se procedió a la aprehensión de las 221 plantas y al registro de dos domicilios en Burgos y Melgar de Fernamental. Fue en éste último, propiedad de la madre del condenado, donde el registro ofreció resultados incriminatorios. No en vano, en el garaje anexo a la vivienda aparecieron numerosas bolsitas de cocaína. En total, casi 166 gramos, que se sumaban a las más de 200 plantas de marihuana, que arrojaron un peso en verde de más de 270 kilos.

Una vez vistas todas las pruebas, la Audiencia Provincial condenó a J.C.M.B. a cuatro años de prisión con accesoria de inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de condena, y una multa de 76.000 euros, con un mes de responsabilidad personal subsidiaria, en caso de impagom, si bien, éste recurrió la sentencia, alegando vulneración de la presunción de inocencia y el error en la apreciación de la prueba.

Sin embargo, el TSJ ha dado la razón íntegra a la Audiencia Provincial, subrayando que la plantación estaba siendo cuidada de manera específica por el condenado a través de herramientas y útiles destinados a tal efecto, y que su cultivo no podía obedecer a otra finalidad que su florecimiento con perspectivas de futuro.

Tampoco acepta la Sala de lo Penal el argumento de que la cocaína localizada en el garaje de la vivienda familiar fuera de otra persona, toda vez que nadie más ha sido vinculado a la misma sustancia, mientras que el acusado ya había sido «condenado en repetidas ocasiones por tráfico de drogas».

Por todo ello, el TSJ ha decidido desestimar el recurso y ratificar la sentencia emitida por la Audiencia Provincial.

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