UCCL exige medidas concretas y urgentes, ante las pérdidas ocasionadas por la sequía

Campo de cereal 'quemado' por la falta de agua. /Fran Jiménez
Campo de cereal 'quemado' por la falta de agua. / Fran Jiménez

La organización pide mayor flexibilización para el cumplimiento de los requisitos obligatorios para percibir las ayudas directas de la PAC y de las medidas de agroambiente y clima

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La Unión de Campesinos de Castilla y León (UCCL), ante la sequía que se está dando en todo el territorio, estima una pérdida de la cosecha de cereales de secano de 700 millones de euros en Castilla y León, 1.500 millones a nivel nacional.

La Unión de Campesinos destaca que esta situación de sequía es muy similar a la del año 2017, en el que se recogieron 4,7 millones de toneladas menos que en 2018. Igualmente, tomando como referencia el año pasado, la organización pone en evidencia que se vayan a perder alrededor de 4,4 millones de toneladas de cereal de secano por la falta de lluvia, que supone el 60% de pérdida.

En esta campaña, las provincias más castigadas son Salamanca, Ávila, León, Segovia, Valladolid, Zamora y Soria, que ha visto reducirse su cosecha entre un 75% y un 45% respecto al 2018, según la estimación de UCCL, con las consiguientes pérdidas económicas que suponen para el territorio.

La organización alerta de que en un trienio (2017 -2019) se han dado ya dos años de sequía y propone que la Administración tome medidas urgentes que ayuden a paliar la situación por la que atraviesan los agricultores, así como los ganaderos de extensivo, perjudicados también por la falta de pastos y el consiguiente aumento del precio de los piensos y forrajes y por la falta de agua para el ganado.

Flexibilización y ayudas de mínimas

Para paliar los efectos negativos de la sequía, la Unión de Campesinos de Castilla y León se ha dirigido al director general de la PAC para pedir una mayor flexibilidad para el cumplimiento de los requisitos obligatorios a cumplir por el agricultor para percibir las ayudas directas de la PAC, al darse situaciones en el que el segundo o tercer cultivo sembrado no ha nacido de forma adecuada ante la falta de lluvias y dar cumplimiento al requisito de la diversificación de cultivos, como ha sucedido con el cultivo del girasol.

Igualmente, solicita la flexibilización para el cumplimiento de los compromisos de agroambiente y clima de las medidas agroambientales de la PAC cuando, debido a la falta de precipitaciones, no se consiga llegar a los objetivos o requisitos planteados, así como que se proceda a realizar los pagos pendientes a los profesionales acogidos a estas medidas de la campaña 2018.

De la misma manera, pide que se establezca una compensación parcial de la pérdida a través de ayuda de mínimos a agricultores y ganaderos afectados, incrementando el tope máximo por explotación, hasta los 25.000 euros.