Las últimas lluvias no reflejan grandes cambios en los embalses de la provincia

Pantano de Úzquiza el pasado noviembre/GIT
Pantano de Úzquiza el pasado noviembre / GIT

Actualmente, los embalses del Arlanzón registran un 31,75% de su volumen total de capacidad. En noviembre, se situaban en el 30%

Cristina López Reques
CRISTINA LÓPEZ REQUESBurgos

La meteorología comienza a jugar a favor de los embalses de la provincia, pero no tanto como cabría esperar. Las constantes precipitaciones de las últimas semanas están provocando una cierta recuperación de los pantanos. Sin embargo, es insuficiente para acabar con una de las peores sequías que viene arrastrando España en las últimas décadas.

Ejemplo de que todavía se necesita más lluvia es la comparación, desde noviembre a día de hoy, del volumen de agua embalsada en el Arlanzón, de la que se nutre la capital y buena parte de las localidades del entorno. Hace cuatro meses, el agua embalsada en los pantanos de Arlanzón y Úzquiza apenas llegaba a los 19 hectómetros cúbicos, es decir, alrededor de un 30% de la capacidad total. Actualmente, según los últimos datos de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD), el leve incremento los sitúa en los 30,8 hectómetros cúbicos de agua embalsada, es decir, un 31,75% de capacidad entre los dos embalses.

El embalse del Úzquiza es el peor parado, ya que en vez de aumentar su nivel, lo ha disminuido. Hoy en día se encuentra a un 25,8% de su capacidad total, lo que supone un volumen de 19,4 hectómetros cúbicos. Tres meses atrás, la cifra era superior, con un 28% de su capacidad y poco más de 21 hectómetros cúbicos.

El embalse del Arlanzón, por su parte, situado aguas arriba, sí ha sufrido un incremento notable, aunque, de nuevo, lejos de estar a niveles de capacidad de agua deseados. En este sentido, el volumen registrado es de 11,40 hectómetros cúbicos, lo que supone un poco más de la mitad de su capacidad. El pasado noviembre se situaba en el 35%, con 8 hectómetros cúbicos. Un pequeño incremento que, para ser significativo, debería seguir el mismo ritmo de crecimiento.

En el Ebro

Tendencia al alza también del embalse del Ebro. Hasta enero no había registrado unas cifras por encima de los 200 hectómetros cúbicos de agua embalsada. Actualmente se sitúa en casi 210, una capacidad acumulada del casi 39%. Se trata de un dato positivo, ya que, meses atrás, en noviembre, la cifra registrada de agua embalsada estaba en niveles muy inferiores, concretamente en 135 hectómetros cúbicos.

Situación con pocos cambios en el embalse del Sobrón, situado en la cuenca del Ebro. Actualmente cuenta con 17,828 hectómetros cúbicos de agua embalsada, lo que supone casi un 90%. Sin embargo, a pesar de que casi está completamente lleno, no es la cifra más alta que ha alcanzado recientemente, ya que en diciembre llegó a superar los 19 hectómetros cúbicos de agua embalsada, quedándose muy cerca del total de su volumen, de 20 hectómetros cúbicos.

Con todo, la buena noticia es que en las últimas semanas ha nevado en las cotas altas, acumulando una gran reserva de agua que, cuando se produzca el deshielo, ayudará a mejorar la situación de los pantanos. Sin embargo, Burgos en particular y España en general, sigue mirando al cielo a la espera de más lluvia.

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