El acumulador de Keops

Un avión sobrevuela las pirámides de Guiza. /Efe
Un avión sobrevuela las pirámides de Guiza. / Efe

Científicos de la universidad de San Petersburgo descubren que la Gran Pirámide condensa la energía electromagnética

J. Luis Alvarez
J. LUIS ALVAREZMadrid

Las pirámides de Egipto son una fuente inagotable de descubrimientos. Desde su alineación con constelaciones solares hasta el modo en el que fueron construidas a base de millones de rocas transportadas por el Nilo. El último hallazgo sobre estas construcciones, una de las siete maravillas del mundo antiguo, y las únicas en pie, lo han realizado científicos de la Universidad de ITMO, en San Petersburgo. Y es que la Gran Pirámide de Giza, levantada por el faraón Keops, tiene capacidad para acumular la energía electromagnética.

El estudio, publicado en la revista 'Journal of Applied Physics', demuestra a través de simulaciones realizadas con ordenadores que la pirámide de Keops es capaz de acumular energía electromagnética tanto en sus cámaras como en su base, donde hay un habitáculo inacabado. La investigación fue realizada con ondas de radio, de entre 200 y 600 metros. Cuando estas entran en contacto con la mole de piedra, la resonancia que produjeron se canalizó hacia diversos puntos de la estructura de la pirámide, de 143 metros de alto (la misma que la Torre Picasso de Madrid).

El caso es que este descubrimiento, como tantos otros en el campo científico, se realizó por casualidad. Y es que los investigadores rusos estudiaban la interacción entre la luz y las nanopartículas dieléctricas, cuando se les ocurrió aplicar sus conocimientos a la Gran Pirámide. El hallazgo no cae en saco roto, porque permitirá el desarrollo de nanosensores de luz o células fotosensibles de dimensiones minúsculas.

La capacidad de acumular energía electromagnética de la pirámide se suma así a las múltiples incógnitas que se ciernen sobre la construcción, diseñada por el arquitecto Hemiuni y concluida sobre el año 2070 antes de Cristo, durante el Imperio Antiguo. Nada menos que 4.000 años antes de la aparición de los primeros generadores electromagnéticos o dinamos. ¿Hemiuni conocía lo que era la energía electromagnética o la longitud de onda?. Otra incógnita más que no tendrá respuesta, aunque la física teórica ha constatado ahora la reacción de las ondas de radio en la edificación.

No en vano, todo respecto a las pirámides es susceptible de especulación, discusión o investigación. Basta recordar que las tres pirámides principales de Giza -Keops, Kefrén y Micerino- se alinean con Mercurio, Venus y Saturno cada 2.373 años, la última vez en 2012. Asimismo, también se alinean con las estrellas principales de la constelación de Orión. En este caso, los egipcios eran buenos conocedores del mapa estelar, tal como demuestran las reproducciones del firmamento halladas en los techos y paredes de muchos de los templos que jalonan el Nilo.

Al final, parece que la ciencia terminará por dar respuesta al misterio que irradian estas majestuosas pirámides, su función y el conocimiento que los antiguos egipcios desarrollaron, sabiduría que se perdió con su cultura, una de las más avanzadas del mundo antiguo.

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