El barco humanitario Aita Mari recibe el permiso para dirigirse al Mediterráneo

El barco Aita Mari. /R. C.
El barco Aita Mari. / R. C.

El Gobierno le advierte de que solo puede realizar tareas de rescate en caso del hallazgo fortuito de embarcaciones en apuros

EFE

El Aita Mari, el atunero vasco reconvertido en barco de rescate, ha recibido, tras meses de espera, el permiso para navegar hacia el Mediterráneo con el fin de realizar ayuda humanitaria. Zarpará el próximo miércoles de Pasaia (Guipúzcoa)) cargado con siete toneladas de ropa, mantas y material higiénico.

El presidente de la ONG Salvamento Marítimo Humanitario, Iñigo Mijangos, ha explicado que el miércoles recibieron el despacho de la Dirección General de la Marina Mercante que les permite viajar a Licata (Sicilia) desde donde pretenden llevar la ayuda a la isla griega de Lesbos.

Mijangos ha recordado que las siete toneladas de material humanitario, que incluye además 900 pares de zapatos, fue cargado el pasado día 2 en el barco, que abandonará el puerto de Pasaia con una tripulación integrada como máximo por 15 personas, entre ellas 7 marineros, varios voluntarios y algún periodista.

Iñigo Mijangos ha reconocido que la obtención del despacho ha sido un «alivio» tras una larga espera, aunque ha opinado que la autorización es «muy restrictiva» ya que incluye varias especificaciones, entre ellas que el buque debe hacer «rumbo directo ininterrumpido hacia Sicilia».

El permiso deja claro que el Aita Mari no está autorizado a hacer «operaciones de rescate de manera activa, sólo de forma fortuita«, esto es, »si nos encontramos un bote« en alta mar entonces »sí lo podemos asistir«, ha comentado. Mijangos ha indicado que la autorización también advierte de que el incumplimiento de la normativa puede implicar multas de hasta 900.000 euros.

Iñigo Mijangos ha recalcado que Salvamento Marítimo Humanitario ha demostrado en toda su trayectoria un «escrupuloso respeto a la ley».

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