Buenas noticias para los alérgicos: la primavera será leve

Una mujer estornuda en un lugar con mucho polen /Bernd Friedel
Una mujer estornuda en un lugar con mucho polen / Bernd Friedel

La Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica predice que la concentración de polen de gramíneas, que afecta a siete millones de españoles, será favorable para los que sufren de alergia

Doménico Chiappe
DOMÉNICO CHIAPPEMadrid

Después de pasar un invierno con muy altas concentraciones de polen de cupresáceas, como los cipreses y arizónicas, debido a las abundantes lluvias de otoño y al calor inusual de principios de año, a los alérgicos les espera una primavera benévola. «La previsión dibuja una primavera leve, que oscilará entre los 1.500 granos de gramíneas por metro cúbico de aire en Burgos a los 4.000 en Salamanca, debido a la ausencia de lluvias en invierno», asegura Ángel Moral, presidente del Comité de Aerobiología de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC). Un buena noticia para los siete millones de alérgicos a este tipo de polen. «Hay 8 millones de alérgicos y la gran mayoría, el 74%, lo son a las gramíneas. Las circunstancias serán más favorables para ellos». En casi toda la península los niveles serán leves (entre 2.000 y 4.000 granos por metro cuadrado de aire), excepto en dos regiones: Extremadura y Andalucía, con niveles entre moderados e intensos (más de 4.000), según los datos de la SEAIC divulgados hoy en Madrid.

«Antes las predicciones se hacían en la época de polinización, a principios de primavera», recuerda Antonio Valero, presidente de la SEAIC. «Ya no, ahora hay vida polínica más allá de primavera. Las alergias no son compartimientos estancos, así que quien tiene alergia a un polen, suele tenerlo a otros, y también a alimentos. El que nace alérgico, muere alérgico, porque es una respuesta inmunológica del organismo».

Las predicciones para esta primavera se basan en las circunstancias de este año. «Un otoño muy lluvioso, un invierno seco y oscilaciones térmicas brutales favorecieron a plantas como cipreses, enebros y plátanos, pero no así a las gramíneas. Estos meses pasados fueron duros para los alérgicos porque, además, la lluvia no ha limpiado la atmósfera y los vientos han contribuido a diseminar los granos. Por ejemplo, el nivel de las cupresáceas se multiplicó por diez con respecto al año pasado, que hubo varias borrascas», afirma Moral.

Diésel y floración

La alergia se dispersa por España como el polen con los fuertes vientos y dentro de doce años la SEAIC estima que habrá 12 millones de alérgicos en España, un 30% más que en la actualidad. «La contaminación influencia a los pólenes más que los factores climatológicos», explica Moral. «Los diésel desprenden partículas que crean un ambiente hostil que hace que las plantas produzcan proteínas de estrés y, con ellas, los pólenes son más agresivos. Eso hace que haya más alérgicos en lugares cercanos a la autovía o calles transitadas que en zonas rurales, donde hay más plantas».

La SEAIC confirma el crecimiento de las alergias a los pólenes con datos: Las gramíneas han pasado de afectar al 35% de los alérgicos a hacerlo en el 74%, los olivos aumentaron del 30% al 52%, las arizónicas crecieron del 9% al 23%, el plátano de sombra y la salsola del 7% al 14%. La suma da más de 100% porque varios pacientes padecen síntomas con más de cuatro tipos de plantas.

¿Con las medidas de control de coches con motores diésel se podría frenar el crecimiento de pacientes alérgicos al polen? «Habrá que ver hasta dónde llega la eficacia y si el CO2 de la atmósfera deja de crecer o al menos se estabiliza», responde Moral. «Si es así, el factor contaminación dejaría de ser importante en nuestros pacientes».

Más comedido al respecto se muestra Valero, que indica que junto a la «teoría de la contaminación» hay otras. La «histórica» es la de la «higiene», que señala que la mayor prevención a la exposición de microorganismos hace que el sistema inmunológico no «madure», y, más recientemente, ha surgido la de los «cambios sociales y económicos», en el que se sostiene que las personas están más expuestas a sustancias químicas, que pueden propiciar la aparición de alergias.

Consejos para alérgicos

-Evitar los lugares abiertos entre las 12:00 h y las 4:00 h, que es cuando hay más polen en el aire.

-Cambiarse de ropa al llegar a casa, para desprenderse del polen que pueda quedar allí.

-Usar purificadores de aire dentro del hogar.

-En la calle utilizar gafas de sol y mascarillas homologadas, que «actúan como un muro entre el exterior y el aire de los pulmones».

-Descargar las aplicaciones de alerta o consultar predictores, como los que tiene en www.polenes.com