La Estación propone una aventura virtual contra un virus mortal de principios de siglo

Uno de los participantes durante la actividad/DANIEL SAMANIEGO
Uno de los participantes durante la actividad / DANIEL SAMANIEGO

La gripe española vuelve a Burgos con una escape room desde La Estación | Las gafas de realidad virtual añaden un extra a esta actividad para mayores de siete años que estará hasta el viernes

DANIEL SAMANIEGO

La Estación de Burgos se convierte en el escenario real y ficticio de una escape room poco común, y es que añade las gafas de realidad virtual como un elemento diferenciador. Con la gripe española como amenaza, los participantes deberán encontrar la vacuna para enfermedad que convirtió a la antigua estación en un hospital sanitario allá por 1919.

Y todo ello lo llevarán a cabo con unas gafas de realidad virtual. La sensación de estar en la estación a principios de siglo está realmente bien conseguida, por lo que la inmersión dentro del juego es total y los participantes se llegan a sentir realmente en una estación de principios de siglo. A tal nivel de inmersión se llega que a las personas más mayores que han realizado esta actividad les parecía «como un viaje en el tiempo», en palabras de Julio César Cordero, gerente de Room Hunter Burgos y uno de los promotores de la idea.

La mecánica del juego es bastante sencilla. A través de los pulsadores que van junto a las gafas se podrán manipular objetos, abrir puertas y desplazarse por el espacio que pueden ver a través de las gafas, durante los 20 minutos que dura la actividad. Según Cordero este juego se basa «en destreza física y mental». Él mismo es el encargado de hacer los guiones y los miembros de Experience Factory se encargan de la parte virtual para crear un juego con una dificultad baja, ya que este escape room está diseñado para que lo puedan superar «desde un niño de siete años hasta una personas de 60».

El hecho de ser una escape room virtual da la posibilidad de poder cambiar el escenario y poder hacerlo nuevamente en otra escena, otras pruebas y en otro contexto. De momento la aceptación entre el público es excelente, ya que desde el martes no quedan entradas. Varios asistentes aseguran que les ha gustado bastante y esperan repetir si se vuelve a hacer en alguna ocasión. Desde la organización lamentan que el horario de La Estación en verano solo sea por la mañana, ya que si fuera más amplio habría podido asistir la gente que se ha quedado sin poder disfrutar de esta experiencia.