Fecundación in vitro para salvar el rinoceronte blanco

La rinoceronte blanca de diecinueve años Fatu, una de las dos últimas de su especie, escoltada por guardabosques y cuidadores en Reserva Ol Pejeta (Kenia). /EFE
La rinoceronte blanca de diecinueve años Fatu, una de las dos últimas de su especie, escoltada por guardabosques y cuidadores en Reserva Ol Pejeta (Kenia). / EFE

Los científicos logran fecundar en el laboratorio siete óvulos de esta especie

ALMUDENA SANTOSMadrid

La muerte de Sudán, el último rinoceronte blanco macho del mundo, en marzo de 2018, fue un mazazo para los científicos que trataban de recuperar esta población definida como «funcionalmente extinta». Sin él, sólo quedaban dos hembras en el mundo, Najin, hija de Sudán; y Fatu, nieta del rinoceronte.

En 2009, las dos hembras fueron trasladadas desde la República Checa a la reserva keniana Ol Pejeta junto a los machos Sudán y Suni (muerto en 2014) con el fin de que la naturaleza les empujase a la procreación. Sin embargo, ante el fracaso de dicha idea por la muerte de los dos machos, los científicos comenzaron a estudiar la posibilidad de practicar una fertilización in vitro.

El proceso comenzó el viernes, cuando se extrajeron diez óvulos a las hembras, y este lunes se ha sabido que se han conseguido fecundar siete de ellos. Estos han sido inseminados artificialmente con esperma congelado de los machos fallecidos, Sunni y Sudán, que fue sacrificado por efectos de la edad. «El semen de Saut era muy difícil de trabajar y para encontrar los tres espermatozoides vivos necesarios para los óvulos de Najin tuvimos que descongelar dos muestras de semen», agregó el laboratorio Avantea, especializado en reproducción.

«Estamos sorprendidos por la alta tasa de maduración conseguida, dado que no vemos una tasa tan alta, comparable a la que conseguimos con ovocitos (precursores inmaduros de los óvulos) de caballos, con las hembras de rinoceronte blanco del sur en los zoos europeos», señaló en el comunicado Cesare Galli, responsable del procedimiento de fecundación realizado este fin de semana en Cremona (Italia).

El proceso fue muy delicado. Se trata de los dos únicos rinocerontes blancos (del norte) que quedan en el mundo», declaró en una rueda de prensa en la reserva de Ol Pejeta (en el pueblo keniano de Nanyuki), el veterinario del Servicio de Conservación de la Fauna keniana (KWS), Dominic Mijele.

Tras la extracción de los óvulos, comenzará un proceso de maduración y fertilización en el laboratorio italiano. Será un proceso de incubación que tendrá como fecha final el 10 de septiembre, aproximadamente, para conocer si los embriones se han desarrollado lo suficiente como para ser criopreservados y, posteriormente, transferidos para la gestación. Todo ello ha sido posible tras años de investigación y práctica dentro del programa internacional 'BioRescue'.

Los responsables de este hito son el Instituto Leibniz para la Investigación Zoológica y la Vida Salvaje de Berlín (Leibniz-IZW), Avantea, el Zoo checo de Dvur Kralove, Ol Pejeta Conservacy y el Servicio de Vida Silvestre de Kenia (KWS), financiados por el Ministerio Federal de Educación e Investigación de Alemania.

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