Un hombre mata a su mujer en Barcelona y se entrega a la policía

Es la tercera víctima mortal por violencia machista en lo que va de semana tras los asesinatos en Lugo y Alicante | El Poder Judicial da el primer paso para que haya órganos específicos que juzguen estos ataques en todas las provincias españolas

Alfonso Torices
ALFONSO TORICESMadrid

Un vecino de Tarrasa de 50 años ha acuchillado este miércoles a su mujer, sobre las nueve y media de la mañana, en el piso de la población barcelonesa en el que convivían desde hace al menos ocho años.

Así se lo confesó el presunto homicida solo diez minutos después a los policías nacionales de la comisaría que hay a escasa distancia de su casa, donde sobre las 9:40 horas acudió para entregarse y donde quedó detenido a la espera de ser entregado a los Mossos d'Esquadra –cuerpo competente en estos delitos– y de pasar a disposición del juzgado especialista en violencia contra la mujer de la población catalana.

Una patrulla policial se desplazó de inmediato al inmueble de la calle Gran Vapor de Tarrasa y pudo comprobar que la confesión tenía visos de realidad, ya que encontró el cadáver de la mujer, de 47 años y con dos hijos de adolescentes, con evidentes signos de violencia, que presuntamente fueron causados con un arma blanca.

El crimen de Tarrasa es el tercer asesinato de género registrado en España en solo cuatro días. La semana trágica se inició el domingo pasado en el garaje de una casa de la población lucense de Villalba, donde la Guardia Civil encontró el cadáver de una mujer de 47 años a la que todo apunta que su marido, del que estaba en proceso de separación, mató de una cuchillada en el cuello. A pocos metros de ella, los agentes hallaron también el cadáver del presunto homicida, un hombre de 50 años y con una orden de alejamiento de su víctima en vigor, que se había ahorcado.

El segundo crimen tuvo como escenario Calpe. Un ciudadano belga de 61 años, pero residente en la población alicantina, apuñaló presuntamente a su mujer en el tórax en varias ocasiones y le causó la muerte en el domicilio que ambos compartían. La víctima, también belga y de 57 años, no había puesto denuncia previa contra su agresor, o al menos en Alicante no había constancia de ello.

Esta ausencia de denuncia previa es una constante en los crímenes de género registrados en lo que va de año. Solo en siete ocasiones, justo en uno de cada cinco casos (20%), la después fallecida avisó a la policía o los servicios sociales de que era víctima de malos tratos.

Julio es el mes con más asesinatos machistas en España, 101, desde que en 2003 se empezaron a contabilizar de manera oficial

La vecina de Tarrasa es la mujer número 35 que pierde la vida a manos de su pareja o expareja en España desde enero y la 1.010 desde que comenzó a llevarse una registro de estos crímenes en 2003.

Se trata de la tercera peor cifra de homicidios de género en los primeros siete meses del año de la década, solo superada por los 42 de 2010 y los 36 de 2011. De hecho, son ya nueve crímenes más que los registraron hasta el 24 de julio del año pasado, pero también es cierto que 2018 fue el año con menos víctimas mortales, 48, de toda la serie histórica.

El elevado número de crímenes de género ocurridos en lo que va de julio, siete, no sorprende demasiado a los expertos, que recuerdan que se trata del mes en el que más homicidios machistas se producen en España año tras año. En concreto, han sido 101 desde 2013, muy por delante del segundo mes más trágico, enero, con 94 crímenes.

Más eficacia

El Consejo General del Poder Judicial ha dado este miércoles el primer paso para que todas las capitales de provincia españolas, además de las ciudades madrileñas de Móstoles, Getafe y Alcalá de Henares, dispongan de un juzgado de lo penal específico para enjuiciar la gran mayoría de los casos de maltrato de género que instruyen los magistrados especialistas en violencia contra la mujer, todos para los que se soliciten penas de cárcel inferiores a seis años. Los más graves van a las audiencias provinciales. En la actualidad, carecen de este juzgado penal especializado total o parcialmente –según la carga de trabajo– 31 capitales españolas.

La medida pretende completar la especialización ya existente en jueces instructores, fiscales y unidades integrales de valoración forense para mejorar la respuesta penal y la eficacia en lucha contra esta lacra.