Las fuerzas de seguridad buscan a 2.749 menores desaparecidos

Rueda de prensa de la Fundación Anar./
Rueda de prensa de la Fundación Anar.

Desde principios de año se han resuelto más de 5.000 denuncias correspondientes a niños y adolescentes en España

J. Luis Alvarez
J. LUIS ALVAREZMadrid

Las fuerzas de seguridad buscan a 2.749 menores que están desaparecidos, de los que diecisiete de los casos están considerados como de 'alto riesgo'. Según explicó este viernes el secretario de Estado de Seguridad, José Antonio Nieto, estos menores forman parte de las 6.801 denuncias por desaparición de personas que actualmente están siendo investigadas.

Nieto, que presidió la presentación de informe de 2017 del Teléfono ANAR para Casos de Niños desaparecidos, detalló que de las denuncias de menores 1.749 corresponden a fugas de centros e instituciones de acogida. «Todos los casos son prioritarios, no solo los que tienen un eco en los medios de comunicación», dijo el responsable de Interior, que recordó que ante una desaparición, lo más importante es que la denuncia sea inmediata, dada la importancia para los investigadores de conocer a la menor brevedad los últimos movimientos del menor.

Según los datos de Interior, entre enero y hasta principios de mayo las fuerzas de seguridad ha resuelto más de 5.000 desapariciones de menores. En esos casos, destacó Nieto, es muy importante la colaboración ciudadana.

El secretario de Estado de Seguridad aprovechó para recordar que el registro de desapariciones de su departamento contabiliza 154.301 denuncias desde su puesta en marcha en 2010. De estos casos, 31.445 correspondieron a menores, lo que representa una de cada cinco denuncias formalizadas ante las fuerzas de seguridad.

Para ayudar a las familias de un menor ante su desaparición, la Fundación ANAR cuenta con el teléfono 116.000, donde un equipo de psicólogos y abogados ayudan a los padres «que sufren un bloqueo emocional ante esa situaciones. Les informamos de lo que deben hacer y como hacerlo», explicó el director de programas de la institución, Benjamín Ballesteros. «Detrás de un niño con problemas siempre hay un adulto que necesita ser orientado», apuntó

Los expertos de la ONG que atienden durante 24 horas, todos los días del año, contestaron durante 2017 a 1.889 llamadas en relación a casos de niños y adolescentes desaparecidos. Esas llamadas correspondieron a 558 casos diferentes, lo que suponen un 62% más respecto a 2016, cuando sumaron 344.

Los motivos de consulta al teléfono 116000 de ANAR fueron principalmente las fugas (79,9%), las sustracciones parentales (7,5%) y los menores expulsados del hogar (6,5%). El resto se correspondieron a pérdidas de los niños (4,5%), a menores extranjeros no acompañados (0,9%) y a secuestros por parte de terceros (0,7%), los «más peligrosos» según los responsables de Interior.   

Maltrato, abusos y acoso

 Según ANAR, detrás de los 446 casos de fugas registrados el año pasado -que suponen nada menos que un incremento del 124,1% respecto a 2016 cuando fueron 199- están el maltrato físico, el maltrato psicológico, el abuso sexual, el acoso escolar y la violencia de género en el entorno familiar. «Son unas conductas de alto riesgo y sabemos que las fugas no son un juego de niños, no podemos subestimar los peligros a los que se enfrentan los menores de edad fugados«, incidió Diana Díaz, directora de este servicio.

Respecto a las sustracciones parentales, el segundo motivo de llamada al teléfono 116000, la responsable de la fundación recordó que estas situaciones «generan graves consecuencias en el desarrollo emocional de las víctimas.

La Fundación ANAR gestiona en España este teléfono de implantación europea y colabora con otros 27 países las gestiones para la búsqueda de los menores desaparecidos y está en coordinación con las fuerzas de seguridad del Estado.

Durante el acto, celebrado en la sede del Ministerio del Interior, Benjamín Ballesteros reclamó el apoyo de la sociedad para «poner fin al olvido» de los desaparecidos y sus familias y que estos casos sean contemplados también en la futura ley integral contra la violencia hacia los menores, «de manera que puedan recibir todo apoyo social y jurídico». En este sentido, Juan Carlos Quer, padre de Diana, que habló en nombre de las familias de los desaparecidos, insistió en que cuando se produzca un hecho delictivo las víctimas tengan también derechos, «al igual que los delincuentes los tienen, como no puede ser de otra modo». «Cuando desaparece un menor no desaparecen sus derechos», dijo, porque y «cuando un juez sobresee una desaparición archiva la vida de una persona».

Quer pidió que cada dato sobre desaparecidos se tenga en cuenta que «detrás hay un drama humano y un sufrimiento enorme» y recordó que drama como el que vivió su familia «nos puede suceder a todos». «Gracias a las fuerzas de seguridad puedo llevar unas flores a mi hija diana a un sitio digno», concluyó.

     

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