El Papa expulsa a un sacerdote de Ciudad Real procesado por presuntos abusos a menores

Seminario Diocesano de Ciudad Real. /
Seminario Diocesano de Ciudad Real.

La Iglesia le había condenado a reclusión en un monasterio durante 5 años

J.V. MUÑOZ-LACUNACiudad Real

El Papa Francisco ha decretado «dimisión ex oficio y del estado clerical» de Pedro Jiménez Arias, un sacerdote de Ciudad Real que fue denunciado por presuntos abusos sexuales a nueve menores en el Seminario Menor de Ciudad Real, caso que sigue abierto en instancias judiciales.

El decreto del Papa, que es inapelable «al ser emanado por la suprema autoridad», según informó este miércoles el Obispado de Ciudad Real, obedece a la negativa del clérigo a cumplir la pena canónica que la Iglesia le impuso una vez investigados los hechos: reclusión en un monasterio durante cinco años con asistencia espiritual y psicológica.

Dicha pena, confirmada por la Congregación para la Doctrina de la Fe, fue comunicada al sacerdote en repetidas ocasiones para que fuese cumplida pero el procesado jamás quiso ingresar en el monasterio. Ante esta reiterada desobediencia y ante «la falta de fundamentación de su negativa y el grave daño producido a la Iglesia y a la dignidad del sacerdocio», según el Obispado ciudadrealeño, el caso fue presentado al Papa Francisco que ahora no ha dudado en expulsar al cura.

Los hechos se remontan a principios de 2016 cuando el rector del Seminario Menor fue informado de los presuntos abusos y el obispo, Antonio Algora, decidió abrir una investigación canónica que confirmó la denuncia. Tras la expulsión del sacerdote, el Obispado de Ciudad Real emitió este miércoles un comunicado en el que asegura que la comunidad diocesana «está unida a todas las víctimas y al sufrimiento de los más débiles, sobre todo en lo que se refiere a la protección de menores y adultos vulnerables».