Pesadilla histórica en Murcia

Destrozos causados por la lluvia en Los Nietos. /Antonio Gil
Destrozos causados por la lluvia en Los Nietos. / Antonio Gil

López Miras pedirá la declaración de zona catastrófica mientras más de 1.200 efectivos de Emergencias se desviven a estas horas para preservar la seguridad de miles de vecinos en las zonas más sensibles de la Región

R. C.Murcia

La gota fría sumerge a la Región de Murcia en una pesadilla pasada por mucha, muchísima, agua que está dejando centenares de vecinos evacuados y rescatados y cuantiosos daños materiales aún por determinar en varios municipios de la Comunidad, donde se siguen viviendo momentos de máxima tensión por la espectacular crecida de los ríos.

Las lluvias torrenciales terminaron por descargar un auténtico diluvio que no pudieron soportar los principales cauces, que acabaron desbordándose y anegando cientos de viviendas, comercios y garajes en Murcia, la comarca del Campo de Cartagena y toda la zona del Mar Menor. San Javier y Los Alcázares amanecieron prácticamente incomunicados, y los trabajadores de la CHS no dan a basto para retirar los destrozos y tratar de despejar el cauce del Segura a su paso por el centro y la huerta de Murcia, así como en Beniel, donde la situación es crítica y el río ya ha colapsado en algunos tramos.

También se ha desbordado en pedanías como Alquerías y El Raal. Las autoridades insisten en pedir la «máxima prudencia» en las proximidades de los cauces, aunque por el momento no hay que lamentar daños personales en la Región de Murcia, según confirma la Delegación del Gobierno.

El cielo no paró de resquebrajarse durante toda la noche del jueves al viernes. Aunque ya se había hecho de día muchas veces durante la madrugada con una buena dosis de relámpagos, los pocos murcianos que pudieron dormir despertaron en auténtica pesadilla con el agua hasta el cuello a consecuencia de una tromba que solo se da una vez «cada cien años», explicó el alcalde de Murcia, José Ballesta, muy pendiente durante toda la noche de la crecida del río Segura. El caudal del principal cauce de la Región ha llegado a multiplicarse por veinte, incrementando de forma notable los destrozos en diferentes zonas de la capital.

La violencia de esta inusual gota fría se desplazó por la noche hacia el sur para descargar más de cien litros de una hora en Cartagena -y volver luego a la zona centro de la Comunidad-, lo que provocó el desbordamiento de la rambla del Albujón y el desalojo de 120 vecinos de Los Nietos, Villas Caravaning y de La Algameca Chica. Algunos se resistieron a abandonar sus casas en Bahía Bella.

Más de 1.200 miembros de los servicios de Emergencias y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado multiplican sus esfuerzos a estas horas para tratar de preservar la seguridad de los habitantes que aún permanecen en las zonas más afectadas por las inundaciones. También el centenar de miembros de la Unidad Militar de Emergencias (UME), que anoche llegaron a la Región tras el requerimiento efectuado por la Comunidad Autónoma ante la gravedad de las inundaciones.

La intensidad del temporal afecta a más principales infraestructuras de la Comunidad. El Aeropuerto Internacional de la Región de Murcia se vio obligado a cerrar «debido a las fuertes lluvias», y dos vuelos procedentes del Reino Unido fueron cancelados. El tráfico ferroviario también está suspendido este viernes, y varias autovías sufren cortes totales de circulación desde hace varias horas, como la A-7, la A-30 y la autovía del Mar Menor. Más de 40 carreteras regionales también permanecen cerradas al tráfico a estas horas. El Gobierno regional sigue recomendando no coger el vehículo si no es estrictamente necesario.

A expensas de lo que puedan deparar los cauces de los ríos en las próximas horas, los efectos de la gota fría en la Región ya son devastadores. Por eso, el presidente de la Comunidad Autónoma, Fernando López Miras, anunció este viernes por la mañana que en las próximas horas convocará un Consejo de Gobierno extraordinario para solicitar al Consejo de Ministros la declaración de zona catastrófica en la Región de Murcia.