Pinceladas dadas con otra mirada

Una persona ciega total aprecia la textura de uno de los cuadros pintado por un artista con discapacidad visual. /APM
Una persona ciega total aprecia la textura de uno de los cuadros pintado por un artista con discapacidad visual. / APM

La Biblioteca San Juan acoge hasta el 15 de enero una exposición de cuadros realizados por cuatro artistas con discapacidad visual grave

AYTHAMI PÉREZBURGOS

Cuatro pintores castellanoleoneses con discapacidad visual grave han traído sus cuadros hasta la Biblioteca Pública San Juan para demostrar su superación a la hora de romper barreras y enfrentarse a una discapacidad que parecía incompatible con su oficio de pintores. También han traído su obra a Burgos para que el público se pregunte, sobre todo, cómo es posible y quiera conocer algo más sobre su situación.

La exposición se llama 'Con otra mirada' y está formada por los cuadros de cuatro pintores que tienen, como mucho, un 10% de agudeza visual, ya que todos ellos son afiliados a la ONCE. La exposición se ha podido disfrutar en otros lugares de Castilla y León «con mucho éxito», como ha apuntado Emilia Morales, directora de la ONCE en Burgos. Morales ha querido destacar en la inauguración «el alto nivel creativo y artístico y la adaptación a la evolución de la discapacidad de estos artistas».

La Fundación ONCE, con el apoyo de la Junta de Castilla y León, está detrás de esta muestra. La inclusión de las personas con discapacidad visual no solo se realiza en las artes musicales. Este es un ejemplo de que los artistas ciegos pueden expresarse a través de formas, colores, texturas y calidades.

El alto nivel de estos artistas les ha permitido dedicarse a su actividad de manera profesional, para lo cual la ONCE les ayuda organizando exposiciones y difundiendo sus obras y actividades.

Esta exposición es un claro ejemplo de cómo cuatro artistas ciegos han sido capaces de adaptarse a su nueva realidad, evolucionando en su arte pictórico y manteniendo su personalidad artística.

Mariano Herrero, de Ávila, debe pintar a dos centímetros del cuadro, echando por tierra esas instrucciones sobre alejarse del cuadro para ver lo que se está pintando. Cuando deja de pintar un cuadro inacabado, su mujer debe indicarle por dónde debe continuarlo. Jesús Ángel Díez, de Palencia, no tiene visión periférica, ve como si mirásemos por un agujero pero aún así es capaz de componer un cuadro realista de una catedral que nunca ha visto de una sola vez.

Daniel Carrascal, de Peñafiel, es ciego total. A medida que fue perdiendo la visión, sus cuadros dejaron de tener retratos pero eso no significa que no dibuje caras expresivas. Ahora juega más con el color y las texturas. Araceli de las Heras, de Saldaña y comisaria de la exposición, juega con el claroscuro para que le sea más fácil incluir el color y las formas e, incluso, con su discapacidad en avanzado estado, ha pintado un realista retrato de su hija tocando el violonchelo.

La iglesia de San Martín de Fromista está presente también en la exposición con una maqueta con relieves pensados para que las personas con discapacidad visual puedan tocarla y apreciar las maravillas de la iglesia.

 

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