Premio Princesa de Asturias a la sabiduría «integradora» de Alejandro Portes

Alejandro Portes /R. C.
Alejandro Portes / R. C.

Autoridad mundial en inmigración, el sociólogo y demógrafo de origen cubano acuñó conceptos como 'enclave étnico' e 'integración segmentada'

Miguel Lorenci
MIGUEL LORENCIMadrid

Alejandro Portes, sociólogo y demógrafo estadounidense de origen cubano y autoridad mundial en inmigración, es el ganador del Premio Princesa de Asturias de Ciencias Sociales 2019, dotado con 50.000 euros. El jurado que premió este miércoles al catedrático de Sociología en Princeton y Miami que ha analizado y descrito los beneficios de los flujos migratorios, destacó sus «fundamentales aportaciones al estudio de las migraciones internacionales, uno de los grandes desafíos para las sociedades contemporáneas». La candidatura de Portes (La Habana en 1944), se impuso a otras 24 procedentes de 11 países.

Carmen Iglesias, directora de la Real Academia de la Historia y presidenta del jurado, elogió los innovadores conceptos introducidos por Portes, como 'enclave étnico' o 'integración segmentada'. «Ha esclarecido con ellos las condiciones bajo las que los flujos migratorios pueden resultar beneficiosos tanto para los inmigrantes como para los países de acogida», dijo el jurado que resaltó «sus contribuciones al campo de la sociología económica y al análisis de la economía informal».

Además de su crucial contribución al conocimiento de las minorías en Estados Unidos, Portes ha analizado le realidad de la inmigración en Latinoamérica y España, donde ha sido mentor y colaborador de varias generaciones de investigadores. En 2001 publicó 'Legacies', una investigación sobre la segunda generación de inmigrantes en Estados Unidos, y tres lustros después aparecía 'Spanish Legacies'.

Describe la condiciones bajo las que los flujos migratorios benefician tanto a los inmigrantes como para los países de acogida

Para su 'Estudio longitudinal de hijos de inmigrantes', entrevistó a más de 5000 niños y repitió la entrevista en la adolescencia. Diagnosticó como la segunda generación se integraba bien en la sociedad estadounidense, pero también detectó un riesgo de inadaptación en los hijos de inmigrantes ilegales de bajo nivel educativo, ante lo que recomendó trabajar con los padres en sus comunidades.

Publicó con Ruben Rumbaut este estudio en Legacies: The Story of the Inmigrant Second Generation (2001), ganador de varios premios. En 2013, con el Instituto Universitario Ortega y Gasset, realizó un análisis similar en España con casi 7000 entrevistas, concluyendo como el 50 % de los hijos de inmigrantes se siente español. En 2016 publicó Spanish Legacies: The Coming of Age of the Second Generation, la segunda parte del estudio. «El proceso de integración en España ha sido más suave y eficaz», sostuvo Portes al presentar su ensayo en España, donde halló un «buen laboratorio» para ahondar en sus teorías sobre la integración.

Estima Portes que 'melting pot' anglosajón, el 'dejar hacer', funciona mucho mejor que el modelo republicano francés, de asimilación, que ha creado una gran 'etnicidad reactiva', otro concepto básico en su obra. Asegura, con todo, que «el mejor es el de España, no hacer nada». «Las escuelas tratan de incorporar a los jóvenes, la gente va buscando su nivel y la sociedad los acepta porque, al contrario que Francia, la sociedad española está fragmentada, por las autonomías, no es un país unitario y no existe un sentido tan exaltado de la nacionalidad Y eso ayuda a la integración», dijo al presentar aquí su ensayo.

«España es un ejemplo de integración y la diferencia entre España y Estados Unidos es que aquí el elemento común es la sociabilidad, mientras que allí son las oportunidades económicas», precisó. Para él, hasta ahora la inmigración «ha sido un 'no problema' para España», pero quizá en unos años «el problema más serio de España con la inmigración sea que no haya inmigración suficiente». «España necesita población si quiere crecer», sostiene Portes que no duda que «dentro de una generación vamos a ver a chinos en posiciones de poder en España, y eso se ve porque sus empresas tienen éxito y sus jóvenes son brillantes académicamente».