Las ONG reclaman una ley integral contra la trata de seres humanos

Fotografías facilitadas por la Policía Nacional de la operación «Marilyn» en la que han desarticulado en Sevilla un grupo criminal organizado dedicado al tráfico de drogas y a la trata de seres humanos. /EFE
Fotografías facilitadas por la Policía Nacional de la operación «Marilyn» en la que han desarticulado en Sevilla un grupo criminal organizado dedicado al tráfico de drogas y a la trata de seres humanos. / EFE

La policía calcula en unas 45.000 mujeres las víctimas en España solo de las redes de explotación de extranjeras con fines sexuales

Alfonso Torices
ALFONSO TORICESMadrid

Organizaciones no gubernamentales como Cruz Roja o Manos Unidas reclamaron este fin de semana al Gobierno y a los partidos políticos la urgente aprobación en España de una ley integral para luchar contra la trata de seres humanos, que, además de prevenir y perseguir esta lacra y a las redes de delincuentes que se lucran con lo que se denomina la «esclavitud moderna», debería también servir para ayudar e integrar en la sociedad a estas miles de víctimas.

El llamamiento de las ONG españolas se sumó al de otras organizaciones internacionales como Unicef, o al del propio papa Francisco durante el rezo del Ángelus, que han querido levantar este domingo la voz contra una lacra que atrapa a millones de personas en el planeta en vísperas del 30 de julio, el Día Mundial contra la Trata instituido en 2013 por Naciones Unidas.

La ley integral que reclaman las ONG es ya un mandato del pacto de Estado contra la violencia machista que todas las fuerzas políticas rubricaron hace casi un año y uno de los compromisos del Gobierno de Pedro Sánchez, según aseguró la vicepresidenta este mes en el Congreso. Carmen Calvo indicó que esta ley urge porque «las cifras en nuestro país son particularmente escandalosas», sobre todo en los que se refiere a la trata de seres humanos con fines de explotación sexual.

Nadie sabe decir a ciencia cierta cuál es el volumen de la trata en España, pero todos los expertos coindicen en que este país es uno de los principales destinos europeos de las extranjeras captadas con engaños y coacciones por las redes para ejercer la prostitución.

Las últimas cifras oficiales las proporcionó la Policía Nacional el año pasado. Las fuerzas de seguridad habían identificado en un año a unas 14.000 víctimas de explotación sexual que trabajaban para mafias y redes dectivas en clubes de alterne, pisos, polígonos industriales, carreteras o parques, el 95% de ellas mujeres. No obstante, los propios agentes especializados calcularon que este abultada cifra no era más que la punta del iceberg y que las explotadas, parte de un negocio ilícito que mueve unos cinco millones de euros diarios en España, podrían estar entre 40.000 y 45.000.

Su percepción coincide con un estudio elaborado por Cáritas, que permite aproximarse a esta realidad muy presente, pero invisible. Sus conclusiones indican que el 90% de las mujeres que trabajan como prostitutas no lo hacen de forma voluntaria y que el 80% de ellas son extranjeras. La trata en España tiene como principales víctimas a las nigerianas, pero también destacan otros orígenes como Rumanía, Brasil, República Dominicana, Colombia, Bolivia o China.

Los otros explotados

Manos Unidas coincide en que buena parte de las víctimas de trata en España son explotadas con fines sexuales, pero destaca que no es la única realidad y que, por lo tanto, las nuevas leyes deben abarcar más campos que este concreto. Indica que esta nueva forma de esclavitud también se extiende al trabajo forzado en talleres textiles clandestinos o explotaciones alimentarias y a redes de mendicidad callejera o en puertas de tiendas y mercados.

Su percepción la corroboran los datos proporcionados por la Fiscalía en 2016, que aunque reflejan actuaciones muy escasas indican la variedad del problema. Identificó a 386 víctimas de trata -33 menores-, de las que 365 fueron captadas para la explotación sexual, 15 para la semiesclavitud laboral, tres para matrimonios forzados, dos para la mendicidad, y una para obligarla a otras actividades ilícitas. En España no se han detectado casos, pero en el mundo otro de los destinos notables es el del tráfico de órganos para trasplantes.

La ONU calcula que cada año al menos 21 millones de personas caen en las manos de las redes de trata de seres humanos, con dos grupos especialmente vulnerables: las mujeres y los niños. Del total de víctimas se calcula que el 70% son mujeres y niñas y un 30% son menores de edad.

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