La primera terapia CAR-T pública contra el cáncer puede llegar a final de año

La primera terapia CAR-T pública contra el cáncer puede llegar a final de año
EFE

La Aemps tiene que aprobar los ensayos para el linfoma no Hodgkin y la leucemia linfoblástica aguda del Clínic de Barcelona

Daniel Roldán
DANIEL ROLDÁNZaragoza

Una nueva terapia para luchar contra el linfoma no Hodgkin y leucemia linfoblástica aguda puede entrar en vigor a finales de año. Todo depende de que la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) de el visto bueno a la primera terapia CAR-T académica, es decir, realizada en un centro hospitalario público. En este caso, se trata del Clínic de Barcelona y la investigación cuenta con la financiación del Instituto de Salud Carlos III.

La terapia génica CAR-T se ha convertido en «una explosión mundial», señaló Jorge Gayoso, hematólogo de la Organización Nacional de Trasplantes. Una fórmula que está cambiando la forma de tratar los tumores y que consiste en modificar los linfocitos T (un tipo de glóbulos blancos encargados de la respuesta inmunitaria) del propio paciente para que tengan la capacidad de atacar las células tumorales. A través de la aféresis, técnica que permite la separación de los componentes de la sangre, se obtiene una cantidad de linfocitos T que se reprograman, por lo que cuando se transfunden de nuevo al paciente pueden reconocer específicamente las células tumorales y atacarlas. Los pacientes de estas técnicas son aquellos a los otras líneas de actuación, como los trasplantes, han fracasado.

El doctor Álvaro Urbano, jefe del servicio de Hematología y Oncología del Hospital Clínic, explicó que en septiembre la Aemps evaluará la treintena de casos de este ensayo realizado desde hace cinco años. Si da luz verde, el proyecto se extenderá a otros once hospitales gracias a los 1,2 millones del Instituto de Salud Carlos III. «Podemos tratar a unos 220 pacientes», explicó el doctor Urbano. La única restricción, al ser una investigación académica, es que las células no pueden ir al extranjero como sí sucede con los trabajos de las empresas farmacéuticas.

Dentro del SNS

El doctor Urbano defendió este tipo de investigaciones en hospitales frente a las comerciales. Entre otras ventajas, no es necesario congelar y eso permite que se puedan dar en dos semanas mientras que las otras tardan cuatro semanas semanas, mientras que en las otras se tarda unas cuatro semanas en poder suministrarlas a los pacientes. Unas pesquisas que se deben realizar dentro del Sistema Nacional de Salud (SNS).

«Ahorra muchos costes. Hasta cinco veces», recalcó el doctor en un encuentro de la ONT y medios de comunicación en Zaragoza. Por ejemplo, un fármaco de CAR-T cuesta cerca de 300.000 dólares (unos 267.000 euros) en Estados Unidos. En la actualidad, el SNS solo financia la terapia CAR-T tisagenlecleucel, comercializada por Novartis (Kymriah), la cual está dirigida a pacientes pediátricos y adultos jóvenes de hasta 25 años con leucemia linfoblástica aguda. La farmacéutica y el SNS han pactado pagar una cantidad que se abonará en dos partes: al principio y si a los 18 meses el paciente sigue vivo. También se negocia con Gilead para incorporar su medicamento al SNS.

Por otra parte, en septiembre comenzará el primer ensayo con CAR-T para pacientes con mieloma múltiple si la Aemps lo autoriza. Serán treinta pacientes los que se traten contra este cáncer, que se produce cuando las células plasmáticas crecen sin control. La investigación está liderada por el Clínic de Barcelona y la Clínica Universidad de Navarra, donde trabaja una eminencia mundial como es el doctor Jesús San Miguel, y en el que van a participar el hospital de Salamanca, el Virgen del Rocío (Sevilla) y el Virgen de la Arrixaca (Murcia).

Por el momento, las terapias con CAR-T no se usan como medicamentos de primera línea y podrían sustituir en algunos casos a los trasplantes o completar este tipo de operaciones.