Las altas temperaturas dejaron casi medio centenar de golpes de calor durante la Feria Taurina

Imagen del simulacro de atención a una persona con parada cardiaca en el Coliseum Burgos/IAC
Imagen del simulacro de atención a una persona con parada cardiaca en el Coliseum Burgos / IAC

Protección Civil y Cruz Roja tuvieron mucho trabajo en el Coliseum Burgos por culpa de unas temperaturas que multiplicaron los problemas por desvanecimientos en las gradas

Ismael del Álamo
ISMAEL DEL ÁLAMOBurgos

No ha sido una Feria Taurina fácil para los efectivos de Protección Civil y Cruz Roja. Las altas temperaturas registradas durante la celebración de las fiestas mayores de Burgos causaron estragos en el Coliseum Burgos. La instalación multiusos no está preparada para episodios de un calor excepcional e histórico. De hecho, el Coliseum solo cuenta con calefacción y nada se podía hacer para tratar de reducir la sensación térmica en el espacio cuando fuera había 40 grados.

En este contexto, de las 36 asistencias realizadas por los voluntarios de Cruz Roja durante la Feria Taurina, el 80% tuvieron que ver con desvanecimientos por golpes de calor de los espectadores y una docena más fueron atendidas por los miembros de Protección Civil. La mayor parte de ellos se recuperaron in situ, pero cuatro requirieron de traslado al Hospital Universitario de Burgos (HUBU).

Tan accidentada ha sido esta Feria que hasta hubo que desalojar parte de un tendido por el peligro de descuelgue de dos de las miles de placas anti reverberación que poblan la cúpula. La apertura de los ventanales pudo causar una corriente que descolgó uno de los dos cables de sujeción que suspende cada una de las placas. Si bien, el peso de cada una de ellas (750 gramos) no habría causado ningún problema, por precaución se decidió desalojar a los abonados de la zona.

Y más allá de la anécdota en la cúpula y en la plaza, con la rotura de parte del vallado del ruedo por parte de un toro, no hubo que lamentar males mayores.

Diferentes puntos de atención de los voluntarios de Cruz Roja durante la celebración del Curpillos / BC

Problemas dentro y fuera del Coliseum

Por otro lado, los Servicios Preventivos y de Emergencias de Cruz Roja Española atendieron durante las fiestas de San Pedro y San Pablo a un total de 186 personas en los distintos dispositivos en los que han participado decenas de voluntarios y voluntarias de la organización.

Del global de atenciones, un total de 16 demandaron el traslado de las personas atendidas al Hospital Universitario de Burgos, mientras que buena parte de las salidas y atenciones se corresponden con caídas, golpes de calor, intoxicaciones etílicas y otro tipo de situaciones.

Así, gran parte de las actuaciones realizadas tuvieron como detonante las altas temperaturas de este verano, por lo que el personal voluntario atendió a decenas de personas que sufrieron desvanecimientos y lipotimias. Del total, solo tres requirieron el traslado de la víctima al complejo asistencial burgalés.

El Curpillos y el Burgalés Ausente

Cruz Roja Española contó con un dispositivo especial tanto en la festividad del Curpillos como en la del Burgalés Ausente, en coordinación con Protección Civil de Burgos y Bomberos de Burgos, además de Policía Local y Nacional.

En el Parral se llevaron a cabo 102 atenciones, muchas de ellas intoxicaciones etílicas, mientras que el pasado domingo en Fuentes Blancas el número de personas atendidas fue de 24, y ninguna por intoxicación etílica.

Precisamente, y de forma paralela, en esos dos dispositivos también estuvo personal voluntario de Cruz Roja Juventud que entregó pulseras identificativas a los menores ante la aglomeración de gente. Así, en el Parral se entregaron 365 pulseras (163 niñas y 202 niños), mientras que en el Burgalés Ausente la cifra de entregas fue de 259 (143 niñas y 116 niños).