Lacalle recibe a los vecinos de El Crucero, que le pedirán ayuda para reformar el proyecto de la pasarela

Pasarela de El Crucero/PCR
Pasarela de El Crucero / PCR

En encuentro tendrá lugar mañana martes y los vecinos esperan más comprensión que con el subdelegado y los técnicos de Fomento

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

Un cartucho más. Los vecinos contrarios al diseño actual de la nueva pasarela de El Crucero se reunián mañana martes con el alcalde, Javier Lacalle, para exponerle su preocupación ante la nueva infraestructura, nada propia de una ciudad moderna, afirman. El encuentro llega diez días después del encuentro mantenido con el subdelegado del Gobierno y los técnicos de Fomento, del que salieron desilusionados.

«Esperamos tener más suerte con el alcalde», ha asegurado uno de los portavoces de los vecinos, Julio Rojo. «La esperanza nunca se pierda», aunque son conscientes de las dificultades que entraña su petición, que pasaría por realizar un cambio en el proyecto que se ejecuta ahora para eliminar el muro de la zona norte, enlazando la pasarela directamente con el parque de El Crucero.

Para ello se requiere la intervención del Ayuntamiento de Burgos, que podría hacer también presión para conseguir un cambio de opinión en Fomento, insisten los vecinos. Cambiar el proyecto sería sencillo, afirman, y no costaría ni mucho tiempo ni mucho dinero, una opinión que no comparten en Fomento, donde les avisaron que paralizar ahora la obra podría suponer retrasarla un mínimo de cuatro años e incrementar sustancialmente su coste, a base de indemnizaciones a la empresa adjudicataria de los trabajos.

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El alcalde «puede hacer fuerza, porque la pasarela está en la ciudad», insiste Rojo, y en una de las vías de entrada. «Es una obra tercermundista; obsoleta», que cada vez cuenta con mayor rechazo vecinal, una vez se ha conocido el alcance del proyecto. «No da imagen de ciudad moderna» y existen alternativas, reiteran, pero falta voluntad para cambiar el diseño. «Si se quiere, se puede», asegura Rojo.

Además, a Javier Lacalle le solicitarán que la ciudad asuma la competencia de la BU-11, al menos en el tramo urbano, y así se pueda acometer la solución prevista en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), que pasa por construir una rotonda para regular el tráfico en la zona y que haría innecesaria la pasarela.

Tras la reunión de mañana, se convocará una asamblea de vecinos para explicar lo acontecido en el encuentro, y también lo que explicaron los técnicos de Fomento. Y con esa información, y lo que decidan el resto de vecinos, se acordará qué tipo acciones llevar a cabo, si seguir con la lucha o dejar que el proyecto siga adelante. Y es que si bien los dos muros en los laterales de la vía no convencen, mucho menos convence quedarse sin pasarela, tras más de dos años esperándola.

Creación de asociación

Mientras, el Consejo de Barrio El Crucero-San Julián ha convocado una reunión para este viernes, 22 de febrero, en al que se hablará sobre la recuperación de la asociación de vecinos. Se trata de reactivar una antigua iniciativa, ahora que están en marcha los distritos y los consejos de barrio no tienen cabida en los mismos.

Se hace un llamamiento a los vecinos de El Crucero, San Pedro de Cardeña, Santa Clara, Barriada de los Ríos o Rivalamora para que participen en la nueva asociación. La cita servirá también para poner en común los posicionamientos sobre la pasarela.