Los vecinos de El Crucero se reúnen con el subdelegado, mientras continúa la oposición al muro de la nueva pasarela

Imagen de uno de los muros de la discordia/BC
Imagen de uno de los muros de la discordia / BC

Se presentará una propuesta alternativa para eliminar el muro de la zona norte/ Algunos vecinos temen que se pueda paralizar un proyecto por el que llevan años esperando

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

Tras la polémica suscitada por la construcción de sendos muros a ambos lados de la BU-11, como parte de la estructura de la nueva pasarela de El Crucero, el subdelegado del Gobierno en Burgos mantendrá mañana una reunión con los vecinos. En concreto, Pedro Luis de la Fuente recibirá al Consejo de Barrio de El Crucero-San José y a una representación de los vecinos contrarios al diseño actual de la pasarela.

En el encuentro, al que asistirán también técnicos del Ministerio de Fomento, se explicará el proyecto que se desarrolla en el barrio desde el mes de noviembre, pero se escucharán también los argumentos de los vecinos. Miguel Pérez, miembro del colectivo vecinal que rechaza los muros, asegura que van a intentar parar sus construcción por todos los medios, pues existen alternativas.

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Tal como está diseñada, la pasarela está «obsoleta» pues para cubrir los 28 metros que supone cruzar la BU-11 los vecinos tendrá que recorrer 205 metros y subir a 7 metros de altura. La pasarela cuenta con dos rampas de 105 metros, en el acceso norte, y otros 55, en el acceso sur, y la estructura se apoya en los muros de contención, que si bien ya estaban recogidos en el proyecto, era un aspecto que se desconocía por parte de los vecinos.

Pérez ha insistido en que el Consejo de Barrio tenía un plano, pero a visa de pájaro, así que los vecinos no se han enterado de la existencia de los muros hasta que se han empezado a construir, de lo contrario, se habrían opuesto, ha afirmado Pérez. Ahora, se plantea una alternativa asumible, que pasaría por eliminar el muro de la zona norte, enlazando directamente la pasarlea con el parque de El Crucero.

Es una solución lógica y asumible, aseguran los vecinos, pues se quedaría solo la isleta de acceso y no un muro que es más alto que las viviendas que lo rodean. Mientras, el muro de la zona sur se quedaría, pues tiene un tamaño más reducido y, además, la solución que se pudiera plantear es mucho más complicada.

Una nueva asociación para El Crucero

Mientras se dilucida el futuro de la pasarela, en El Crucero trabajan para reactivar la creación de una asociación de vecinos, ahora que la ciudad está reorganizada en distritos. Magdalena Aguilar recuerda que el Consejo de Barrio no tiene cabida en el distrito Sur, pero sí la asociación de vecinos, con la que podrían tener dos representantes.

Ahora mismo, solo dos vecinos a título individual están en el distrito, así que la fuerza que tiene El Crucero es menor a la que puedan tener otros barrios de la ciudad. En El Crucero ya plantearon, en su día, la creación de una asociación vecinal, pero se aparcó el proyecto por la constitución del consejo de barrio.

La tramitación está prácticamente completada, a falta de presentar en la Junta de Castilla y León la directiva, y en las próximas semanas se reunirá a los vecinos para tomar las decisiones oportunas.

Y así se lo van a exponer mañana al subdelegado, mientras constinúan con las con las movilizaciones, como la reunión vecinal de este martes, y recogiendo firmas. Por su parte, el Consejo de Barrio teme que si se paraliza el proyecto por las protestas se tengan que despedir de la pasarela, por la que llevan esperando más de dos años. La antigua estructura se retiró en noviembre de 2016 y las obras de la nueva comenzaron el pasado noviembre.

Magdalena Aguilar, la presidenta del Consejo de Barrio, recuerda que han luchado mucho para llegar a este punto. De hecho, el proyecto se conoce desde hace tiempo, así que se podía haber alegado contra los muros o plantear alternativas. Sin embargo, se ha esperado ahora, con la obra a medio hacer y poniendo en riesgo su conclusión.

Aguilar reconoce que las aguas bajan revueltas en El Crucero, pero espera que se pueda encontrar una solución que satisfaga a todos. Los vecinos quieren que se construya la pasarela pues es muy necesaria. En el barrio viven muchas personas mayores y el rodeo que se tiene que dar ahora es excesivo para la mayoría de ellas. El proyecto es indispensable, insiste, y si se paraliza puede que no acabe nunca.

 

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