El Pleno inicia trámites para cambiar las calles y cumplir con la Memoria Histórica

El Pleno se ha celebrado esta mañana/PCR
El Pleno se ha celebrado esta mañana / PCR

PSOE, Imagina y Cs han sacado adelante su propuesta de redenominaciones pero la última palabra la tiene la Junta de Gobierno Local

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

Con el acuerdo de PSOE, Imagina, Ciudadanos y Silvia Álvarez de Eulate, el Pleno del Ayuntamiento de Burgos ha iniciado el procedimiento para cambiar el nombre de las calles que incumplen la Ley de la Memoria Histórica. A petición del socialista Antonio Fernández Santos, el secretario municipal ha confirmado que, aprobándose la sobre redenominaciones, se daba por iniciado el procedimiento, que tiene una tramitación fija. Esa esa, apertura de expedientes de cambio, debate en la comisión de Personal y toma de decisión definitiva en Junta de Gobierno Local.

Sin embargo, el secretario no ha podido aclarar si la Junta de Gobierno está obligada a aceptar la propuesta de nombres pactada entre la oposición. La concejal de Personal, Carolina Blasco, ha preguntado directamente si el acuerdo es vinculante, pero el alcalde, Javier Lacalle, ha impedido al secretario pronunciarse. Ha insistido en que la «competencia exclusiva» es de la Junta de Gobierno Local, que tienen intención de proceder a la modificación, pero siguiendo los trámites y pasando por Personal. Ni si quiera las insistencias de la concejal de Imagina, Blanca Guinea, que se ha dirigido directamente al secretario, han conseguido que el alcalde le permitiese hablar.

Imposición

De este modo, el Pleno ha aprobado la proposición de PSOE, Imagina y Cs con una propuesta de cambios de calles y barriadas, en el que se incluye la única propuesta del PP (denominar calle Ana Lopidana a Julio Sáez de la Hoya) y otra del concejal Fernando Gómez, han recordado los portavoces de los tres grupos de la oposición. Ahora habrá que esperar a ver cómo se tramitan los cambios en Personal, pues Carolina Blasco ha acusado a la oposición de «imponer» su criterio. Lo que se podía haber gestionado «de forma discreta» se ha aprovechado para «sacarse una foto» con el tema que menos interesa a los burgaleses, pues la sociedad «tiene superada» la memoria histórica.

Blasco ha insistido en que se tramitarán los expedientes de manera independiente, «por el órgano competente y conforme a la legalidad». Se garantizará una motivación “suficiente” para evitar problemas jurídicos, ha reiterado. Y se tendrán en cuenta a los afectados por el cambio, sus familias y a los vecinos. La oposición ha decidido «sin tener en cuenta las propuestas de los vecinos», ni de los que actualmente viven en las calles afectadas ni de los que han propuesto en otras ocasiones una denominación al Ayuntamiento de Burgos.

Desde PSOE, Imagina y Ciudadanos han criticado la «falta de voluntad» del PP de abordar este asunto y llegar a acuerdos. En octubre, en Personal se acordó que cada grupo presentaría una propuesta de redenominación, para debatirla en una futura reunión el 2 de noviembre. Esta no se convocó y, como los únicos que presentaron propuesta fueron PSOE, Ciudadnos e Imagina, la oposición ha decidido cerrar un acuerdo propio, ha explicado Blanca Guinea. Por su parte, la portavoz de Cs, Gloria Bañeres, ha calificado de «bochornosa» la gestión realizada por el Partido Popular, insistiendo en que el «escollo» ha sido la concejal Blasco.

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