Luz verde al proyecto de la escuela infantil de Río Vena, que se prevé adjudicar antes de final de año

Recreación de la entrada al futuro centro. /
Recreación de la entrada al futuro centro.

El proyecto se licitará por 2,3 millones de euros y un plazo de ejecución de 19 meses, cuatro de los cuales se utilziarán para el derribo del antiguo inmueble | Será el primer edificio municipal de consumo casi nulo

Gabriel de la Iglesia
GABRIEL DE LA IGLESIABurgos

La Junta de Gobierno Local ha dado hoy luz verde a la contratación del proyecto de construcción de la nueva escuela infantil de Río Vena, uno de los proyectos de los que más se ha hablado en los útlimos años en el seno municipal que parece qencarar la recta final de su tramitación administrativa.

Y es que, una vez dado este paso, el proyecto será licitado en las próximas jornadas para que su ejecución pueda ser adjudicada «antes de final de año», tal y como ha asegurado la concejala de Servicios Sociales, Sonia Rodríguez.

El proyecto se ha separado en dos lotes. Por un lado, el vinculado a la demolición de la antigua escuela municipal, cerrada hace años; y por el otro, la construcción del nuevo inmueble, que nace con un planteamiento muy ambicioso. En teoría, la primera fase debería llevarse a cabo en un plazo de cuatro meses, mientras que la segunda necesitará de otros 15 meses.

Tomando como referencia esos plazos de ejecución, y teniendo en cuenta que las obras no comenzarán al menos hasta principios del año que viene, los trabajos no acabarán hasta el segundo semestre de 2021. Esto es, que si todo sale según lo previsto, podría estar operativa para el curso 2021/2022.

De momento, el Ayuntamiento ha enfilado ya los últimos trámites administrativos y tiene garantizada la inversión necesaria para acometer las obras con sendas partidas en 2019, 2020 y 2021 por valor de 2,3 millones de euros.

El servisio «se seguirá prestando»

Mientras el proyecto de la escuela infantil de Río Vena sigue quemando etapas, el Ayuntamiento continúa pendiente de la resolución de la crisis generada en la gestión de las otras tres. Una crisis que saltó a raíz de la renuncia meses atrás de la actual empresa concesionaria a prorrogar el cotnrato y que desde el equipo de Gobierno confían en haber solventado ya.

En este sentido, la concejala de Servicios Sociales, Sonia Rodríguez, insiste en que, tras la resolución aprobada jornadas atrás por parte de la Junta de Gobierno, la empresa está «obligada» a seguir prestando el servicio mientras se redactan los nuevos pliegos, que deberían haberse empezado a elaborar a finales de la legislatura pasada.

«Ya se les ha notificado el acuerdo y de momento no han recurrido», explica Rodríguez al tiempo que insiste en que «el Ayuntamiento no tiene por qué aceptar facturas fuera del contrato superiores a las previstas en el mismo si no vienen muy bien justificadas».

Sea como fuere, la concejala confía en que el servicio pueda ser licitado «antes de final de año». «Los pliegos técnicos y administrativos ya están redactados y han pasado a Intervención» para su revisión, explica.

Se trata de un presupuesto más ambicioso de lo inicialmente previsto porque, básicamente, el proyecto es más ambicioso. Y es que, más allá de cumplir con todo lo necesario para una instalación de estas características, la nueva escuela infantil de Río Vena será el primer edificio municipal con consumo energético casi nulo. Para conseguirlo, A2G Arquitectos, empresa redactora del proyecto, ha planteado soluciones técnicas para minimizar la factura energética en más de un 70%.

En total, el nuevo inmueble tendrá una superficie construída de 800 metros cuadrados repartidos en siete aulas para niños de 0 a 3 años de edad y numerosos espacios complementarios. Así, todo el edificio se articulará en torno a un gran patio central. A través del mismo se distrubuirán las aulas, la cocina, el comedor, la sala de lactancia, la sala de usos múltiples, los aseos y las zonas de recreo, que se han proyectado en todos los casos bajo los criterios de eficiencia energética y flexibilidad. Así, los espacios serán, hasta cierto punto, modulares y adaptables a las necesidades de cada momento.

El centro contará con 102 plazas, que se sumarán a las que ofrecen ya las otras tres escuelas infantiles municipales (Pequeño Cid, Gigantillos y Villalonquéjar), completando así la oferta en la ciudad.