Los barrios se plantan y no organizarán las fiestas si el Ayuntamiento no recupera las bases de 2018

Imagen de la fiesta de la cecina en San Pedro de la Fuente/César Ceinos
Imagen de la fiesta de la cecina en San Pedro de la Fuente / César Ceinos

Solicitarán una reunión con el concejal José Antonio Antón para buscar una «solución lógica» y llegar a un acuerdo | Piden consensuar una propuesta de bases para 2020

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

Los barrios de Burgos se han plantado. Hartos de que el Ayuntamiento no les haya consultado en un asunto tan importante, y que ni siquiera haya contestado al escrito registrado en el mes de febrero, han acordado suspender la celebración de sus fiestas (aquellas que aún no se hayan celebrado o no estén preparadas) mientras no se retiren las nuevas bases reguladoras de la subvención municipal, que hacen responsables a los vecinos de la organización y la gestión de la seguridad de los festejos.

En una reunión celebrada en la tarde de ayer, los representantes de las asociaciones vecinales tomaron el acuerdo casi por unanimidad. Solo se desmarcaron algunos colectivos que tienen las fiestas casi encima, y ya no pueden suspenderlas, aunque están dispuestos a cumplir el acuerdo general en la próxima convocatoria, siempre y cuando el Ayuntamiento no dé marcha atrás a lo que consideran un «abuso».

Las nuevas bases para regular la concesión de ayudas municipales para la celebración de las fiestas de barrio recoge que los organizadores de las mismas son los peticionarios, las asociaciones de vecinos o consejos de barrio, y no el Ayuntamiento como hasta ahora. Así, la responsabilidad asociada a la organización, en lo que se refiere a seguridad, prevención o riesgos laborales, recae directamente sobre los vecinos.

Es más, recae sobre la persona que firma la declaración responsable por la que se asume la organización del evento, obligatoria para conseguir la subvención. Una condición «imposible» de cumplir, explica Montserrat Sánchez, la presidenta de la Asociación de Vecinos San Juan Bautista, quien debería de enviar en diez días la declaración responsable si quiere contar con los 6.500 euros de ayuda que, en otras ocasiones, ha dado el Ayuntamiento para la hoguera de San Juan (necesaria para poder sacar adelante las fiestas).

Sánchez insiste en que las asociaciones no pueden asumir una responsabilidad que le corresponde al Ayuntamiento, y en su caso mucho meno, pues el riesgo es mayor. El barrio se llena de burgaleses, tanto para disfrutar de la hoguera como de la verbena, y ya como colaboradores la asociación está asumiendo muchos riesgos. Y las fiestas son de la ciudad, igual que lo son las fiestas de San Pedro y San Pablo, no un evento promovido por las asociaciones vecinales.

Ayudas «insuficientes» y exigencias «injustas»

«Es inviable e injusto» imponer la responsabilidad civil a los vecinos y, además, la aportación económica municipal es «insuficiente», explica Gustavo Miguel Adell, portavoz de los vecinos, aun cuando el Ayuntamiento pudiese colaborar para la contratación del plan de emergencia y garantizar la seguridad de las fiestas. Sin embargo, no debe ser su responsabilidad, insiste, y tendrían que tener el mismo tratamiento que las fiestas patronales o las mayores de Burgos.

De ahí que en la reunión de ayer tarde se acordase solicitar un encuentro con José Antonio Antón, el concejal de Festejos, para tratar de buscar una «solución lógica», un «acuerdo», ha explicado el portavoz. Las bases de las subvenciones de 2019 son «abusivas», no han contado con los vecinos y, además, se están aplicando con carácter retroactivo, obligando a firmar la declaración de responsabilidad incluso a aquellas asociaciones que ya han celebrado sus fiestas.

Si no consiguen que el Ayuntamiento recupere las bases de 2018, en las que las asociaciones vecinales constaban como colaboradoras, siendo responsables últimos las entidades municipales, no habrá ni una fiesta de barrio más (salvo las que ya estén organizadas). Y no se descartan movilizaciones, asfirma Gustavo Miguel, pues quieren saber los motivos que esconden estos cambios en la normativa.

Una normativa que se ha aprobado «a traición», afirma el presidente del Consejo de Barrio de Villatoro, Sergio Simón Portilla, y sin contar con los vecinos. Tiene muy claro, como otros muchos representantes vecinales, que el objetivo del Ayuntamiento es acabar con las fiestas de los barrios y, en lugar de dar la cara, fuerzan a las asociaciones a abandonar su organización. «Les hacemos el trabajo», apunta Montserrat Sánchez, y aun así quieren que asumamos responsabilidades impropias.

«Si el PPse empecina y no tenemos el apoyo de PSOE, Imagina y Ciudadanos, saldremos a la calle», insiste Gustavo Miguel, quien lamenta que el Ayuntamiento ni siquiera haya respondido al escrito presentado por los vecinos en febrero contra las bases de 2019. Para el portavoz es fundamental poder sentarse con el Consistorio para cerrar las bases de 2020, consensuadas y «lógicas».