Burgos acoge el XIII Congreso Nacional de Empleo con Apoyo

Javier Lacalle y Alicia García charlando con usuarios de Down Burgos./GIT
Javier Lacalle y Alicia García charlando con usuarios de Down Burgos. / GIT

La consejera de Familia, Alicia García, destaca el compromiso de la Junta con la inserción laboral de personas con discapacidad | Desde que se fundó la Asociación Española de Empleo con Apoyo hace 25 años, los niveles de inserción han mejorado sensiblemente

Gabriel de la Iglesia
GABRIEL DE LA IGLESIABurgos

La Universidad de Burgos acoge hoy el XIII Congreso Nacional de Empleo con Apoyo, una iniciativa impulsada por la asociación homónima en colaboración con Down Burgos tendente a compartir experiencias y sentar las bases de una mejor y mayor inserción socilaboral de un colectivo que durante muchos años ha estado abandonado en este ámbito.

Sin embargo, de un tiempo a esta parte, las cosas han cambiado a mejor. Así lo ha reconocido el presidente de la asociación, Alfonso Gutiérrez, quien ha destacado que, desde que se fundó la asociación hace 25 años, la inserción laboral de las personas con discapacidad ha mejorado sensiblemente.

«Empezamos a trabajar con la idea de que las personas con discapacidad pueden trabajar en entornos ordinarios» y, a pesar de las dificultades encontradas por el camino, «25 años después podemos decir que esta metodología ha sido asumida por entidades, administraciones y empresas» con total normalidad, ha asegurado. De hecho, los esfuerzos desarrollados en este ámbito han permitido que «miles de personas se hayan incorporado al mercado de trabajo» en estos años.

Sin embargo, todavía quedan muchos retos que cumplir y barreras que derribar para terminar de «normalizar» el acceso de las personas con discapacidad al mercado de trabajo. Para ello, Gutiérrez insiste en que «hay que mirar a la persona y su capacidad, independientemente de lo que diga su certificado». Aplicando este criterio, aventura, «en los próximos años veremos cómo aumenta el número de personas con discapacidad» en entornos de trabajo normalizados.

Apuesta de la Junta

Sea como fuere, los criterios planteados por organizaciones como la Asociación Española de Empleo con Apoyo parecen haber entrado ya de lleno en admninistraciones y empresas. Un buen ejemplo podría ser la Junta de Castilla y León, cuya consejera de Familia, Alicia García, ha querido poner en valor los esfuerzos desarrollados durante la inauguración del congreso.

Y es que, según ha explicado, la Junta viene desarrollando en los últimos años numerosas iniciativas en esta línea. Una de las más visibles es la propia reserva del 10% de las plazas de todos los concursos de empleo público para personas con discapacidad. Una reserva que se ha visto recientemente complementada con la convocatoria de un concurso específico mediante el que cinco personas se han incorporado a la plantilla de la administración autonómica «por méritos propios». Visto el éxito de dicha convocatoria, García ha adelantado la intención de convocar otro similar destinado a la incorporación de otros doce profesionales.

Objetivo de legislatura cumplido

Paralelamente, la Junta continúa gestionando los itinerarios de inserción socioolaboral, de los que se beneficiaron en 2017 alrededor de 4.000 personas en toda la comunidad, generando hasta 2.000 contratos (un 24% más que en 2016). También se ha incrementado sensiblemente la atención de los centros especiales de empleo, que actualmente cuentan con unos 5.500 usuarios, habiendo cumplido así con creces el objetivo de toda la legislatura, marcado en 5.000 usuarios.

A mayores, García ha recordado que Castilla y León es una comunidad «pionera en la inclusión de cláusulas sociales en la contratación pública». Ahora mismo, ha recordado, «el 82%» de los contratos tramitados por la Junta incluye algún tipo de criterio en este sentido y el objetivo es «extender y ampliar» dichos criterios en las convocatorias de subvenciones y ayudas a las empresas.

Y todo ello, ha añadido, con un objetivo: facilitar la inserción laboral de un colectivo con características muy particulares, pero perfectamente preparado para trabajar en entornos normalizados. «En momentos en los que la economía crece no podemos dejar a nadie atrás, y menos a las personas con discapacidad», ha concluido al tiempo que confiaba en que la celebración del congreso sirva para «profundizar en la importancia de la normalización en el empleo».

 

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